sábado, 27 de marzo de 2010

LA ESCUELA MÁS ALLA DE LAS NEGOCIACIONES

La semana que pasó, no fue una más en la historia de la rutina. Esta se desperezó ante la noticia del cierre de la Sede Descentralizada de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes – Chachapoyas. Por un lado los estudiantes que salieron a las calles a recolectar firmas que fueron enviadas a Lima con más de dos mil de ellas; por otro los medios de comunicación que hicieron una cadena informativa alertando estos hechos. En la sede regional el presidente que manifiesta su incomodidad por la actitud descortés del Presidente de la Comisión de Adecuación Académica de la ENSABAP Víctor Delfín Ramírez y en otra parte un grupo de ciudadanos empeñados para que este cierre no sea inminente convocaron a una reunión donde estuvo el Rector de la UNAT AMAZONAS para evaluar la posibilidad de anexar la Escuela a la Facultad de Educación o crear la Facultad de Arquitectura y Artes. Es decir, una semana donde muchos hemos sacado canas a causa de un capricho administrativo del Dios de la cultura nacional (léase Víctor Delfín)

Al margen de las negociaciones que también se realizaban en Lima, a la cabeza del vicepresidente regional, se tiene que evaluar fría y jurídicamente esta actitud de la sede nacional de la ENSABAP, ya que al desconocer la filial en Chachapoyas, se estaría echando a la borda más de dos millones de soles de inversión del Gobierno Regional Amazonas, llámese infraestructura, expediente, supervisores, pagos administrativos, horas de estudio, horas de producción artística, exposiciones permanentes e itinerantes, etc. Esto entre otras cosas es tipificado como ESTAFA.

Haciendo historia, el gobierno regional solicita la creación de una filial, la ENSABAP acepta y reconoce mediante resolución directoral. Se supone que todo acto administrativo tiene respaldo funcional e institucional y por lo tanto se tiene que asumir las consecuencias de la misma. Si hubo error, rectificarlo, pero no anularlo y dejar de lado las ilusiones de todo un pueblo, que hasta antes de la semana que pasó, vivía orgullosa de su institución.

Si esto fuera así, la comisión que dirige Delfín esta equivocando sus funciones y atribuciones, ya que han sido nombrados para adecuar la escuela en el aspecto académico y administrativo, pero no cerrar las filiales como lo hizo en Jauja y oficialmente el quince de abril la de Chachapoyas. Jauja no reclama porque su voz es limitada por ser administrada por la municipalidad distrital; pero sí tendría que hacerlo en esta parte del país, porque de por medio están los intereses de Amazonas y el prestigio de un gobierno regional. Ese reclamo a la par de ser mediante memoriales o negociaciones, tendría que ser penal por el daño moral, social, económico y cultural que viene haciendo Víctor Delfín con nuestra región.



Muchas personas involucradas en el quehacer de la cultura, reconocen que el mítico escultor nacional, no está preparado para conducir esta escuela, menos para asumir el Ministerio de Cultura, que según se rumorea, tiene el ofrecimiento por parte del gobierno. Sin con una escuela no sabe capear las lluvias, peor será las tempestades culturales que se producen a nivel nacional. En este caso la frase “más sabe el diablo por viejo que por diablo”, no cae en Delfín, ya que en su senectud vive rodeado de sus demonios interiores y no dejar huella de sus antecesores en la ENSABAP y su fama engrandecida mediáticamente por los años que no sabemos si la tiene merecida.

Los sucesos de semana una vez más demostraron que nuestro pueblo está alerta para reclamar cosas justas. Lo que no es justo es no haber escuchado absolutamente nada por parte de nuestros congresistas, de los amazonenses que radican que Lima, de los que aspiran a ser presidentes regionales y que siguen concertando a nada, de los aspirantes a alcaldes que prefieren buscar sus aliados en los distritos, de los defensores de oficio que tenemos y promueven a la sociedad civil, de los que se rasgan las vestiduras por quítame una paja. Es decir, de todos aquellos que tienen poder para las coyunturas y que se esconden ante un reclamo social que nos parece justo y; por justo, tienen que ser denunciados penalmente para mostrar que de hoy en adelante a Amazonas se lo respeta y a sus hijos también.

miércoles, 24 de marzo de 2010

ESCUELA DE BELLAS ARTES: SU HISTORIA

Primera delegación desfilando en la plaza mayor

Recuerdo que en mi época de universitario ( 1983 - 1989), conformamos con un grupo generacional la Asociación Juvenil Amazonense (AJA), donde nos abocamos a realizar una serie de proyectos relacionados a la cultura y el fortalecimiento de nuestra identidad departamental, tales como exposiciones de pintura y escultura en diferentes museos de Lima, donde conocí a brillantes artístas como Tuco Zegarra, Nelson López, Julio Vigíl, además de César Reina, entre otros.


Pasado el tiempo y retornando a la tierra, asumimos roles y funciones: Más ideas y proyectos a favor de la consolidación de este proceso de descentralización que viene viviendo el país desde el año 2003. Los chachapoyanos, desde el lugar en que estemos, siempre regresamos a la ciudad con motivo de las fiestas patronales en honor a la Virgen Asunta. Corría el 2004, 13 de agosto, ocho de la noche: Cuatro personas, un hotel, vino y rosquitas, fueron los momentos claves para hacer realidad la Sede Descentralizada de la Escuela Superior Nacional Autónoma de Bellas Artes del Perú.
El autor de la nota con los primeros docentes de la ENSABAP

LA HISTORIA

El 12 de agosto del 2004, a las once de la mañana me encuentro con Cesar Reina y Tuco Zegarra, quienes me piden audiencia para hablar con el presidente regional, a fin de que ellos trasladen el pedido verbal de amigos y aficionados al arte y ver la posibilidad de crear un Instituto de formación artística en Chachapoyas: “Eso le daría mayor categoría a la ciudad”, recuerdo que me dijeron. Asumí el reto y les dije que de donde sea y como sea, les facilito la audiencia.

El 13 de agosto a las seis de la tarde, conversé con el Presidente Regional, Ing. Miguel Reyes Contreras, le argumenté una serie de cosas, le expliqué las razones y la página histórica que podríamos comenzar a construir. Pese a sus argumentos de que lo postergamos para otro día, ya que esa mañana había llegado de viaje, aceptó la conversación, pero no en su despacho, ahora la sorpresa era para ellos, íbamos a donde ellos estaban realizando su exposición pictórica en el hostal “Casa Vieja”. Recuerdo que vi a dos artistas con la cara de niños y una sorpresa no esperada.
Los primeros ingresantes en el examen del 2005

Luego de las formalidades y las presentaciones y de una visita rápida por la muestra, nos reunimos cuatro personas en el hall del hostal (Miguel Reyes, Antonio Zegarra, César Reina y yo). Los artistas expusieron sus planteamientos y argumentos. Al cabo de cinco minutos, la autoridad regional nos dijo a los tres: “Por mi no hay problema, Cabañas tú te encargas de ver eso y preparen todos los fundamentos, me hacen llegar el informe y lo mandamos a Lima, pero no para crear un Instituto, sino a la Escuela de Bellas Artes”. Las miradas cómplices siguieron a un presto vino entregado por Liliana Muñoz. El primer paso se dio y ahora teníamos que apresurar el ofrecimiento.

El 31 de agosto, se envía a Lima el Oficio Nº 447-2004-GOBIERNO REGIONAL AMAZONAS, solicitando al Sr. Leslie Lee Crosby, para que en su condición de Director de la ENSABAP, creara la Filial en Chachapoyas. El 13 de setiembre, se obtiene la respuesta, dando “luz verde” al pedido, confirmándose la creación de la escuela, por medio del Oficio Nº 039-2005-JUE Nº 021-ENSABAP, donde nos dan a conocer que mediante la Resolución Directoral Nº 060-2005, se crea en Chachapoyas la tan ansiada sede descentralizada.
Firma del convenio el 17 de abril del 2005 (Ing. Miguel Reyes y Leslie Lee)

Recuerdo que el 17 de abril de ese mismo año, en la plaza mayor de Chachapoyas y teniendo como testigo eterno el busto de Toribio Rodríguez de Mendoza se firma el convenio. Convenio que pasa a la historia, por ser una de las mejores decisiones políticas de la primera etapa de los gobiernos regionales.

Las actividades académicas con iniciadas en la administración por Manuel Egúsquiza y dos docentes como Nelson Flores y Gladys Zevallos Chávez.


CUATRO AÑOS: GRANDES ESPERANZAS


De acuerdo al convenio suscrito, el Gobierno Regional asume el financiamiento de las remuneraciones de los docentes hasta el 2010, así como la construcción de un local propio. Hecho que inicialmente lo pusimos las instalaciones de la I.E “María Auxiliadora”, donde funcionó brevemente ya que en ese proceso surge la voluntad institucional de los socios fundadores y activos del Comité Progreso de Amazonas – COPRA – para que su local, sea destinado a la Escuela. Luego de tiras y aflojes, se firma el convenio de donación del local para que el Gobierno Regional, construya la sede y allí funcione la ESNABAP.
Inaugurando aulas y su bendición respectiva

Es bueno reconocer el empuje, tesón que puso en esta etapa, Luis Herrera Castro, que pese a su problema de salud, siempre lo tenía en mi oficina a fin de acelerar el proceso legal para que el inmueble sea saneado legalmente, vayamos al notario y pasemos a los registros públicos, hecho que así fue y en este gestión presidida por el Ing Oscar Altamirano, se ha logrado continuar con este proceso y se culminó la construcción el local con una inversión superior a los seiscientos mil nuevos soles , inaugurándose la misma el 5 de setiembre del 2009. Este moderno local cuenta con aulas, auditorio, salas de exposiciones. Hoy por hoy, es el lugar adecuado para desarrollar exposiciones y presta sus ambientes a diferentes instituciones que lo solicitan.

Entre enero y marzo de cada año, se realizan los talleres libres donde cientos de niñas y niños, así como adultos juegan a ser pintores y explotando sus potencialidades escondidas y quizá hasta frustraciones.

2010: AÑO DE LOS CONFLICTOS Y DESILUSIÓN

Cada año el gobierno regional eleva su propuesta para el contrato del personal y la renovación del director de la escuela. Cada año se eleva los requerimientos, pero esta vez no fue aceptada por razones que luego se confirmarían, mediante la Carta Nº021-2010 del 5 de febrero, donde entre otras cosas indica que el 14 de abril deja oficialmente de ser Sede Descentralizada la filial de Chachapoyas.
Ing. Altarmirano y personal del COPRA y director de la ENSABAP


Este hecho, sin duda alguna empaña la buena marcha de la ENSABAP – Chachapoyas, ya que más de 40 alumnos venían desarrollando sus actividades académicas sin contratiempos, inclusive pese a las tomas de local en la sede central de Lima.

Desde el 2005 hasta el 2009, decenas de exposiciones se han desarrollado en plazas, en colegios para mostrar los avances de la escuela. Todo parece indicar, que no volvería ser así, si es que el Director Nacional no reflexiona o la población encabezada por sus autoridades no presiona para que esto sea así.

Una oportuna reacción viene realizando la municipalidad provincial de Chachapoyas que impulsa un pronunciamiento, lo mismo hace el INC. Ojalá con el paso de los días muchas organizaciones y personas asuman este compromiso de respaldar todo acto cívico o administrativo para que no desaparezca la filial.

El departamento de Amazonas, es una región que tiene muchos privilegios naturales, paisajísticos y culturales que la hacen propicia para fortalecer una nueva corriente artística que se hacía necesario explotar. Los que impulsamos la misma en su momento, pensamos en eso y también en su futuro. Ese futuro, que esperamos siga siendo prometedor y esperanzador para todos nosotros.

martes, 23 de marzo de 2010

ESCUELA DE BELLAS ARTES DE CHACHAPOYAS: ENTRE LA ESPADA Y LA PARED


Dice un dicho que cholo que tiene plata y poder, patea todo tipo de tableros para aparecer como el sol en medio de la oscuridad. Como la lumbrera del conocimiento y de la verdad. Eso pasa hoy por hoy con Víctor Delfín Ramírez, director de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, quien desconoce a la Sede Descentralizada de Chachapoyas, trayendo como consecuencia, el caos, la decepción de más de cuarenta estudiantes que desarrollan sus actividades académicas desde el año 2005, año en que se crea ésta instancia descentralizada en la capital de Amazonas.

Permítanme ser personalista, ya que desde sus inicios forme parte del equipo técnico para crear este organismo en nuestra región. Tal como están estipulados los acuerdos y compromisos en el convenio, el Gobierno Regional de Amazonas cumplió hasta la fecha con creces todo lo acordado: Moderna infraestructura con una inversión superior a los seiscientos mil nuevos soles, pago al personal administrativo y docente, implementación con mobiliario, pago de servicios, etc.


Entre los argumentos esgrimidos en la Carta Nº 021-2010-PCA-ENSABA, observan la creación de la filial, la misma que constituye un acto irregular por no haber sido creado por acuerdo del Consejo Superior. Esta observación es inapropiada, toda vez que quién solicita la creación de una filial es el Gobierno Regional y no la ENSABAP, por lo tanto procedía la autorización mediante la respectiva resolución directoral.



Así mismo se habla de incumplimiento de obligaciones por parte del Gobierno Regional, relacionado a la infraestructura por el solo hecho de no haber comunicado a la sede Lima de que ya contaban con el local construido. Argumento tonto, teniendo en cuenta que el director de la filial periódicamente hacía llegar sus informes de gestión a la sede Lima dando a conocer la marcha administrativa y pedagógica de la institución. En base a estos dos argumentos, Víctor Delfín Ramírez, el emblemático escultor peruano se convierte en el Herodes de la cultura, las artes plásticas por intentar desaparecer las filiales de Chachapoyas y Jauja respectivamente.

La cosa se complica peor aún, con la crisis de gobierno que se vive dentro de las paredes de la ENSABAP, ya que según se afirma, se trata de generar una crisis administrativa y académica para fortalecer escuelas privadas o a facultades de arte que se vienen creando en las universidades. Si esto es así, puedo decir que el arte y la cultura no están al alcance de la gente pobre y los gurús (entre ellos Delfín) no quieren formar nuevas castas, nuevos nombres y rostros de las artes plásticas al interior del país.

¿Qué nos espera a futuro? Mucho. Cuando se crea la filial el año 2005, evaluamos dentro de la Comisión, la posibilidad de crear a mediano plazo la Escuela Regional de Bellas Artes, con autonomía administrativa y académica y al mismo tiempo comenzar a promover esta instancia educativa a nivel internacional para pasantías, convenios de cooperación y capacitación. Hoy ante estos hechos y los que nunca terminarán de solucionarse, se impone esta propuesta para que el Gobierno Regional mediante una Comisión Multidisciplinaria elabore un Expediente Técnico y fundamentar ante el Ministerio de Educación la creación de la misma.

Para que esto suceda, se requiere la participación de todos: Los que estamos viviendo el día a día en Amazonas, a los que se ufanan de representarnos en el Congreso de la República, a los que dicen que aman a Amazonas, al club de amazonenses en Lima, para que hagamos causa común y enfrentemos a este monstruo cultural que tienen como director la ENSABAP y podamos sustentar nuestro requerimiento ante las instancias correspondientes.


Esta sede descentralizada en Chachapoyas, era la codicia de muchos gobiernos regionales que aspiraron tener en sus respectivos territorios. Es una alternativa ante las limitaciones y ofertas educativas para cientos de estudiantes. Es la catarsis para cientos de niñas y niños que entre enero a marzo trazaban líneas, coloreaban sus cartulinas con la ilusión de ser futuros artistas. Es la ilusión de todo un pueblo, que veía con buenos ojos que la ENSABAP Chachapoyas, sería el centro de la cultura, el arte y la escultura. Un culto nacional como Víctor Delfín Paredes y sus demonios interiores, mató de un plumazo el sueño de toda una generación. El tiempo juzgará estos hechos; pero también nuestras actitudes administrativas y humanas.

jueves, 18 de marzo de 2010

SIN COMUNICACIÓN: CAOS, DESALIENTO Y RECHAZO SOCIAL

Calle Bongará, hoy Ortíz Arrieta

En los últimos meses, una pequeña pero significativa obra pública que tendrá un impacto muy grande en el desarrollo económico y turístico de Chachapoyas, viene dividiendo a la ciudadanía: La remodelación de la antigua calle real, el comercio y hoy denominado Jirón Amazonas. La remodelación contemplada en su plan estratégico del PLAN COPESCO, hoy por hoy es sujeta de cuestionamientos públicos y desconocimientos de intermediarios o voceros entre los propios grupos involucrados y al mismo tiempo beneficiado. Un municipio miope del desarrollo e instancias públicas sordas al clamor del pueblo. Y si se suma a ello que el expediente técnico sufre constantes modificaciones, entenderemos la caótica situación en que nos encontramos.


El jirón Amazonas, es la columna vertebral de la ciudad, por ella se trasladan diariamente más de dos mil personas a su centro de trabajo, entran y salen de sus escuelas los docentes y alumnos, venden y compran cientos de comerciantes y donde se moviliza buenas cantidades de dinero y al mismo tiempo es la zona de distracciones y alojamiento, además de contar con viviendas que han sido declaradas como patrimonio monumentales de la ciudad y por ende del país.

Bajo el pavimento de la actual ciudad se han construido en la etapa virreinal todo un sistema de cunetas que permitían la distribución de aguas servidas por toda la zona histórica, luego remozada y mejorada con los años. El último trabajo ejecutado en las calles Amazonas. Ayacucho, La Merced y Grau fueron ejecutados entre el 14 de mayo de 1,917 y 27 de setiembre de 1,919 con la piedra abastecida por el picapedrero Manuel R. Cabañas Huamán.

Calle La Merced con la intersección de Amazonas


Este sistema de drenaje y canaletas bien elaboradas son parte de evolución histórica de la ciudad que tiene que conservarse, preservarse y darle operatividad. Y al darle utilidad sin lugar a dudas, tiene que convertirse esta calle en vía peatonal, la misma que contribuirá sin duda alguna a valorar los bienes patrimoniales, incrementar el turismo recreativo y por ende al cambio de rubro de algunos negocios dirigidos a la gastronomía, cafeterías, diversión, artesanía y la cultura.

Entendiendo así la importancia de la obra que ya viene superando una inversión económica superior al millón y medio de soles, hemos comprendido al conversar con los “afectados” en este caso, que falta una política de comunicaciones en el gobierno local. Un plan que refleje las actividades, programas y estrategias para promover y concientizar a la opinión pública sobre esta obra, que además de ser importante, será lo único de bueno y relevante que dejará esta gestión.


Jirón Amazonas, cuadra 4

En el siglo XXI, se tiene que entender que los proyectos de inversión pública no deben ser ejecutados a espaldas de la gente y contra la realidad social y económica de los pueblos. Un proyecto de inversión no solo tiene que contemplar las bondades de la obra, sino la satisfacción del público usuario y beneficiario y para ello se requiere un gobierno que entienda al desarrollo social como herramienta del cambio y del entendimiento.

Percibo que la obra era necesaria y como que lo es; pero reevaluando el expediente se tiene que dar lugar los concejos y sugerencias de las personas que afirman lo siguiente:


• ¿Cómo se prevé el recojo de la basura acumulada en las viviendas, restaurantes y hoteles?

• En casos de emergencia ¿Qué papel tendrán los vehículos de la policía, hospital, bomberos en este caso y como accederían a la asistencia, más aún si se tiene planeado colocar bancas ornamentales?

• ¿Se podría otorgar en horas de la noche, la suspensión de las restricciones vehiculares para carga y descarga pero con vehículos menores o traslado de turistas alojados en los diferentes hoteles?

• ¿Se tiene contemplado un garaje público para estacionamiento masivo de vehículos, a fin de descongestionar las calles?

Todo eso entiendo debe superarse con el diálogo, la concertación y la comunicación. Hoy por hoy la comunicación como medio para alcanzar el desarrollo, es una herramienta fundamental para superar las demandas sociales, las quejas ciudadanas y hasta los intereses de grupo.

miércoles, 17 de marzo de 2010

EL PANTERA

¡Bang, bang…!

Producto de las balas su cuerpo rodó por el suelo sin movimiento. No era necesario el tiro de gracia para rematar su existencia. Miguel “El Pantera” ya estaba muerto.

Veinticinco años recién cumplidos tenia cuando lo llevaron al paredón, donde soldados conscientes o no terminarían con su vida. Una vida llena de sueños y ambiciones. Esos sueños que todo pobre algún día quiere alcanzar. Su madre, Doña Meche, cinco hijos parió al mundo. Me contaba que desde que nació Miguel un día lleno de lluvia, todo fue diferente. Tenía en la frente una mancha verde que lo afeaba la cara, una mancha que lo marcaría para siempre.

Una mañana de esas, que en sus primeras horas son llenas de sol y por la tarde se negrean para llover, Miguel se reunió con su mancha para planificar su próxima victima. Todos al verle se entusiasmaban. ¡Pantera! ¡Pantera! Lo decían. Aún que no lo crea la chapa bien plantada estaba. Tenía una agilidad para saltar los cercos de las casas y caer sin hacer ruido. Tenía una mirada penetrante, de esas que te desnudan y te hacen agachar la cabeza de purita vergüenza. Todo él parecía una pantera. Era el líder, el bacán del barrio.

Dos o tres palabras eran suficientes para planearlo todo. El robo se hacia en la noche, mas seguro cuando todos dormían y la ciudad estaba a oscuras. El Pique iría de campana, el Jetón a la puerta trasera, Miguel “El Pantera”, como siempre treparía las paredes y el resto caía por su propio peso. Aquella noche, los perros aullaban como nunca. Se respiraba un aire de tristeza, la ciudad estaba vacía. ¡Este sería su último gran golpe, pensaba el pantera y luego se iría con la vieja a otro lugar. No quería seguir así. En el primer robo, tuvo que matar para que no lo reconocieran, esa muerte le causo mucha pena. Era la primera en la historia del pueblo. La otra vez fue igual, pero no una sino muchas vidas se perdieron. La gente sospechaba quien era, pero no se atrevían a denunciar o levantar su voz de queja. Tenían miedo de ser la próxima victima. Ya se acabará la pesadilla se decían. Miguel, el pantera, pensaba en todo esto. Era la última se repetía.

Cada uno se fue a su lugar, el pique, el jetón y el pantera. Un trozo de carne para distraer al perro, para enviarle al otro mundo la carne estaba envenenado, dos mordiscos bastó para que muriera. Tuvo una corazonada pero nada. Esas son cojudeces, pensaba. Subió la cerca, sin tocarla se abrió la ventana, El Jetón con una ganzúa entro por atrás. ¡Qué fácil! Para que sigan durmiendo las víctimas como tronco, quemaron azufre. Si azufre, ese que todos los pendejos queman para tumbar a las gallinas y banquetearse luego en las afueras de la ciudad.

Un automóvil suavemente se paró frente a la casa. Era el dueño que llegaba con su familia. Al abrir la puerta, un olor que lo mareaba rondaba en el interior. ¡Están robando, carajo!, pensó. Regresó al auto para sacar su linterna y escuchó pasos presurosos que se perdían. Alumbró y nadie había. Para asegurarse llamó de puerta en puerta a los vecinos, todos con batas y armados de palos rodearon la casa. El Jetón, en un rincón temblaba, Miguel, el pantera, pensaba en la fuga.

Salgan, carajo, salgan, gritaban todos, nadie respondía. Los vecinos llamaron a la policía, quienes armados hasta los dientes tomaron sus posiciones. ¡Mierda, nos cagaron, Jetón! ¿Qué hacemos, pantera? Defendernos noma, que nos queda.

Empujaron la puerta. Hubo disparos. ¡Las manos arriba!¡Arrojen la pistola!. Todo era silencio. Antes de que reaccionara el pantera, un cañón de ametralladora humeante apuntaba en la cabeza. Gruesas lágrimas de rabia y de impotencia rodaban por su mejilla. En un rincón, el Jetón estaba frío, una bala había perforado la frente.

¡Mierda, mil veces, mierda! Gritaba el pantera en silencio. Sus manos temblorosas estaban unidas por las esposas cuando salía. Los vecinos, muchos de ellos gritaban eufóricos. ¡que lo maten, que lo maten! Decían.

Todo estaba hecho, en sus veinticinco años, muchos robos, muchas muertes ha tenido. Todo lo culpaba, hasta las piedras que pisaba. No demoró casi nada el proceso. El tribunal, conociendo sus antecedentes penales, sancionó con la pena capital por fusilamiento. Nadie protestó. Solo en el fondo de la sala se escuchaba un sollozo. Era Doña Meche, que hace muchos años me contaba, que su Miguel, desde que nació era diferente.

¡Bang, bang!, los disparos rasgaban la virginidad de la noche. Nadie decía nada, pero sabían que era la hora de la pantera. A su tumba, nadie lo acompaño. Tres o cuatro peones con olor a coca y aguardiente lo enterraron. Allá a lo lejos, Doña Meche, solo lloraba.

martes, 9 de marzo de 2010

CACLIC Y SUS PIEDRAS DE HISTORIA


Hay que tener un vehículo a mano, la predisposición de choferes amigos para que en corto tiempo subas una peñón por algunos metros y te quedes maravillado de otro tipo de legados que nos dejaron los Chachapoya.

Desde hace mucho tiempo, he tenido las ganas enormes de visitar los jeroglíficos de la Pitaya o Cáclic, distante a veinte minutos de la capital de Amazonas. Tiempo tan corto para disfrutar por algunos minutos de esta belleza.

Estacionamos el carro y divisamos un farallón que a simple vista no permite observar lo que para muchos es una joya complementaria de toda la valía turística de Amazonas. Subiendo unos cinco metros por un camino estrecho pero descuidado, vemos en la pared pétrea una decena de figuras antropomorfas que son de grata admiración. He visto monos, extraterrestres, dinosaurios, estrellas, hombres cazando, hombres como estatuas. Animales muy extraños como si fueran de otro planeta; pero también vi como algunos desubicados hacen tabla raza de la libertad para pintar con tiza este legado.

Es que causar destrozos en el lugar es tan sencillo, ya que nadie custodia el lugar. No basta con poner un letrero o unas pilas de cemento que dicen INC. No basta con incluirlo en nuestras rutas turísticas, tampoco basta permitir que cualquiera vaya al lugar, oficie de guía y cuente tantos cuentos que quiera contar.

No es extenso, es lo suficientemente necesario para que diez personas caminen holgadamente y miren con asombro el tallado de las piedras y la forma casi perfecta de los dibujos representados en ella. Uno se traslada al pasado y trata de imaginarse a decenas de talladores que a golpe de piedras filudas o hachas metálicas pequeñas permitieron en meses o años, dejar grabado sus experiencias, sus vivencias o sus recuerdos para que el mundo moderno las interprete.

Es suficiente quince minutos estar allí y llenar el corazón de nuevas energías y renovar a prueba de balas nuestro asombro por nuestros antepasados que han hecho cosas maravillosas. Esas maravillas por más pequeñas que sean, deben ser custodiadas por las autoridades competentes a fin que sigan siendo observados eternamente por toda la humanidad.

viernes, 5 de marzo de 2010

EMULANDO A CESAR SOTO


Señores pasajeros, sean bienvenidos a la fidelísima ciudad de Chachapoyas, la capital de Amazonas. Bienvenidos a la tierra de Matiaza Rimachi, de Toríbio Rodríguez de Mendoza, la tierra de los Sachapuyos que erigieron la enigmática Fortaleza de Kuélap, maravilla del Perú. Si es la primera vez que llega a la ciudad, bese su suelo, porque su suelo es bendecido por Dios. Si regresa a su terruño, vaya a casa, abrace a su esposa, madre o hermanos, dígales que los quiere, como nos quiere a todos ésta ciudad.

Bienvenidos a Chachapoyas, la tierra de los locros, del tucsiche, del shirumbe, del mote pelao, del purtumute con su peje seco y el guarapo. Bienvenidos a la tierra de la Chumaychada, Del Brazo y de la mama Asunta. Bienvenidos a la tierra, de los ricos tamales, humitas y juanes y a la tierra del excelso pan.

Cuando tenga tiempo de visitar la ciudad, recorra por sus calles y deléitese observando sus hermosos balcones coloniales y republicanos, mire la belleza de sus casonas, viaje imaginariamente a la historia en las pampas de Higos Urco, observe hasta el cansancio la hermosura de la ciudad desde el mítico pozo de Yana – Yacu.

Si está corto de dinero, no se preocupe, toque cualquier puerta de nuestras familias y le darán más que un vaso de agua, ya que en Chachapoyas a todos queremos por igual o si prefiere vaya el mercadillo dominical y deguste apetitosos chicharrones o un cebiche tradicional y refrésquese la vida con un buen vaso de Chicha de Arroz.
Sean bienvenidos a la tierra de los mitos y leyendas. A la tierra elegida por DIOS. Feliz estadía y cuando vaya a su lugar de origen, recuerde que en Chachapoyas la vida se ve mejor

lunes, 1 de marzo de 2010

LA PREVENCION ES URGENTE PARA EVITAR DESGRACIAS COMO CHILE

Chachapoyas vista aérea donde se aprecia la precariedad de las construcciones en la zona monumental
Así quedó la Iglesia de Burgos en 1928


Casas en la actualidad donde se muestran rajaduras en sus paredes

Viendo lo que hemos visto todos por la televisión con lo que pasó en Chile, sin exageraciones, en nuestro país la desgracia sería de magnitudes inimaginables, el cual no permito ni siquiera imaginarme.

8.8 grados es algo terrorífico para cualquier país del mundo; peor si eres tercermundista, y ejemplos como Haití, Guatemala, México y hoy Chile son muestras de ello. De acuerdo a los censos de población y vivienda realizado en nuestro país, para el caso de Amazonas, en nuestro departamento se erigen 49,909 viviendas de adobe que hace el 56,06% del total de viviendas en la región, el cual de por sí le da un alto grado de vulnerabilidad.

El mercado central totalmente hacinado

En el caso de Chachapoyas, ciudad histórica que tiene más de 470 años de existencia, su vulnerabilidad radica en la antigüedad de sus viviendas que forman parte de la zona histórica y monumental, que por los constantes sismos desde 1,970, 1990, 2002 y 2005 muchas de ellas se encuentran resquebrajadas y al mismo tiempo hacinadas y sobre pobladas con dos o más hogares.

Calles de la zona monumental donde se nota la condición de las viviendas

Este caso, debe ser motivo de una acción preventiva por parte de los que integran COREDECI Amazonas y tomar acciones relacionadas a la identificación de zonas críticas donde inclusive se pueda reorientar las normas a fin de que las viviendas puedan ser reforzadas con columnas de material noble y con ello atenuar las terribles consecuencias de un sismo, que Dios no lo quiere suceda en nuestra tierra o región.

Parte histórica del cementerio que está en peligro ante un eventual sismo

Como todas las semanas, caminando por las calles de mi ciudad he podido notar muchas deficiencias en la infraestructura de las viviendas que las comparto para que analicemos nuestra cruda realidad y ojalá permita a la clase política y gubernamental hacer ANTES que DESPUES nuestras acciones de responsabilidad ante la vida y por la vida de nuestra gente.

Calles de la ciudad de Chachapoyas