viernes, 5 de marzo de 2010

EMULANDO A CESAR SOTO


Señores pasajeros, sean bienvenidos a la fidelísima ciudad de Chachapoyas, la capital de Amazonas. Bienvenidos a la tierra de Matiaza Rimachi, de Toríbio Rodríguez de Mendoza, la tierra de los Sachapuyos que erigieron la enigmática Fortaleza de Kuélap, maravilla del Perú. Si es la primera vez que llega a la ciudad, bese su suelo, porque su suelo es bendecido por Dios. Si regresa a su terruño, vaya a casa, abrace a su esposa, madre o hermanos, dígales que los quiere, como nos quiere a todos ésta ciudad.

Bienvenidos a Chachapoyas, la tierra de los locros, del tucsiche, del shirumbe, del mote pelao, del purtumute con su peje seco y el guarapo. Bienvenidos a la tierra de la Chumaychada, Del Brazo y de la mama Asunta. Bienvenidos a la tierra, de los ricos tamales, humitas y juanes y a la tierra del excelso pan.

Cuando tenga tiempo de visitar la ciudad, recorra por sus calles y deléitese observando sus hermosos balcones coloniales y republicanos, mire la belleza de sus casonas, viaje imaginariamente a la historia en las pampas de Higos Urco, observe hasta el cansancio la hermosura de la ciudad desde el mítico pozo de Yana – Yacu.

Si está corto de dinero, no se preocupe, toque cualquier puerta de nuestras familias y le darán más que un vaso de agua, ya que en Chachapoyas a todos queremos por igual o si prefiere vaya el mercadillo dominical y deguste apetitosos chicharrones o un cebiche tradicional y refrésquese la vida con un buen vaso de Chicha de Arroz.
Sean bienvenidos a la tierra de los mitos y leyendas. A la tierra elegida por DIOS. Feliz estadía y cuando vaya a su lugar de origen, recuerde que en Chachapoyas la vida se ve mejor

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