viernes, 29 de noviembre de 2019

Mi huaycho querido



¡Cloc, cloc, cloc!. Lentamente escucho sus pasos, entreabro la puerta y allí estaba mi amigo. Mi mira y resopla, salgo corriendo, se arrodilla y subo, rápidamente entramos al camino principal, cruzamos la chacra de yucas y maní, diez minutos después desde lo alto, mirábamos al pueblo. Ese pueblo que lo llevo en mi corazón eternamente: Limabamba.

jueves, 28 de noviembre de 2019

¡Hasta siempre, doctor!



Ya han pasado muchos años que no pasaba por su casa. Alguno que otro fin de semana iba a su casa a tomar una cerveza o comprar una botella de agua para seguir con mi camino. Era criollo como él solo, conversador y “jerguero regionalista”. Lo conocía de muchísimos años. Era, en vida, padre de Marcela, una colega de trabajo muy querida por mi familia. He demorado en digerir, en entender que a “mi querido, doctor” ya no lo volveré a ver. Descansa, admirado  y querido “Chalaco”

lunes, 18 de noviembre de 2019

Taquia, la tierra de las azucenas.



¿Estas aburrido un fin de semana? ¿No sabes a dónde ir? ¿Quieres disfrutar de paisajes coloridos y olores salvajes? Necesitas voluntad, tomar tu carro, alquilar un taxi o por último a pie, de comida, tampoco te puedes preocupar ya que, en la ruta, hay un restaurante como un centro piscícola para comprar truchas. Taquia, el paraíso de las azucenas te espera.

lunes, 11 de noviembre de 2019

El último vuelo



No entendí hasta que los vi, las tuve en mis manos en las que se quedaban impregnadas sus colores mágicos. Sus patitas caminaban en la palma de mi mano con dificultad, sus alas difícilmente se abrían. Un último esfuerzo, al piso y a esperar la muerte.
No es una poesía, menos una alegoría. Es la descripción simple de algo que nace y muere. Nace como un bicho raro y rugoso para convertirse en una de las más bellas criaturas aladas: La mariposa.

viernes, 8 de noviembre de 2019

El fútbol, mi pasión (parte final)


Hacemos una pausa, curiosamente nos ponemos de pie, me mira y dice “es la segunda vez que lo cuento, ah”, tengo tantas experiencias como para publicar un libro entero, dice y nos volvemos a sentar. Huele en el ambiente a café y a humitas.

miércoles, 30 de octubre de 2019

“La pelota, mi pasión”



mí me encantaba el Básquet. Allí me inicié en el Seminario, tenía bueno mano. Tiro y cesto. Así comienza mi relación con el deporte. Muy temprano me quedé huérfano, mi madre murió cuando tenía 11 años (baja la cabeza y quiere llorar), fue muy triste para mí. Otro golpe a mi vida llega con la enfermedad de mi viejo, nos dijeron que se tiene que cuidarlo, ni mucha alegría menos tristezas. Eso me obligó dejar la universidad. Hoy quizá ya sería un abogado retirado. La vida son golpes y oportunidades. No me quejo de nada. La vida me dio de todo: mi esposa, mis hijos y nietos a quienes amo tanto.


domingo, 13 de octubre de 2019

Confesiones de parte




No es uno, ya son cinco. No es ajeno a los problemas de Amazonas como tampoco es desconocido su gran identificación con nuestra región. Se levantó temprano a regar las plantas de la casa, fue al mercado como todos. Tamales, purtumote, tucsiche y un buen queso es el desayuno del domingo. Nos abre la puerta, la sala espera para conversar entre dos personas que llevan el mismo nombre: Manuel Cabañas López, el hombre , el periodista y por otro, el escritor.

sábado, 14 de septiembre de 2019

Saemaul Undog: Más que un modelo, una forma para superar la pobreza.





El mundo deja de ser un imaginario cuando: lees, conoces y lo valoras. El mundo deja ser una utopía cuando tomas una mochila y asumes retos para alcanzar tus sueños. El mundo está al alcance de tus dedos por medio de un computador y de las redes sociales. El mundo que he comenzado a conocer, lo he recorrido y sus vivencias quedan marcadas como huellas eternas. Una de ellas es Corea del Sur y su Movimiento Saemaul Undong.

miércoles, 19 de junio de 2019

Carajía, ¡Qué no se muera!.



Me quiero imaginar a un grupo de fornidos indígenas que, a golpe de piedra sobre piedra, desde la aurora se dedicaban a tallar los cerros para albergar a sus muertos. Me quiero imaginar la pompa de aquellas ceremonias donde con dolor y al mismo tiempo orgullo enterraban a sus muertos. Me quiero imaginar a cuatro o cinco varones y mujeres que moldeaban el barro y hacían, lo que para el mundo es hoy, LOS SARCÓFAGOS DE CARAJIA. Me quiero imaginar…

martes, 14 de mayo de 2019

Amazonas, después …



    
               Tomo el bus en el terminal, paso la tarjeta, la terramoza me invita a ocupar mi asiento. En un minuto, salimos, señor. Me cubro con una manta por el frio, me sirven una taza de café. Una hora 20 minutos, estuve en mi destino. La ruta: Chachapoyas – Mendoza.