Seré genérico.
Revisando las declaraciones juradas, uno encuentra una serie de
contradicciones, como, por ejemplo: Terrenos sin costo, ingresos anuales
menores a 50 mil soles o nada, sin embargo, hacen campañas millonarias:
camionetas, polos, fiestas populares, gorros, afiches, gigantografías, etc.
Uno, no solo por curiosidad, por necesidad se pregunta ¿de dónde sale tanto
dinero para la campaña?
La mayoría de los candidatos tienen denuncias por colusión, apropiación ilícita, nepotismo, pregonan decencia y son como mercaderes de especias que se unen a alguien o algo por conveniencia y oportunidad. Hay candidatos que tienen signos exteriores de riqueza, luego de haber gobernado un distrito, una provincia. Estos elementos se repiten a nivel nacional. Fueron condenados por pésima gestión y hoy intentan regresar bajo el logo “tengo la experiencia para gobernar”.
Escuchamos cada palabra, cada ofrecimiento y todo alrededor del “desarrollo”, “prosperidad”, “igualdad”, “progreso” y ni ellos mismos lo creen y nosotros tampoco, ya que siempre recibimos esas palabras como oferta y no apreciamos nada de esa promesa, que solo se cumple, al parecer, engordando los bolsillos personales.
Ser alcalde, consejero, gobernador, dependiendo de los niveles, puedes ganar desde S/. 2,600 hasta S/ 13,500, dependiendo de la cantidad de pobladores en la jurisdicción que administran y surge otra pregunta ¿Cómo se hacen millonarios? Surge la suspicacia, surge la duda, los rumores, las inconsistencias. Hay exalcaldes que cuentan con pool de maquinaria pesada, que participan en licitaciones amañadas, que buscan testaferros para sus actos ilícitos. Con una remuneración tan pobre, como podrías tener tantas propiedades, tanta opulencia, tanta riqueza junta sobre otras personas que viven honestamente.
Leyendo cada hoja de vida, los cambios políticos de un movimiento a otro, es otro complemento para entender que hoy por hoy, la política dejó de ser una ciencia social al servicio de todos, para ser abanderados del oportunismo y jugar como topos dentro de otras organizaciones y dinamitar la democracia real que tanto nos hace falta.
¿Por quién votar? Es una pregunta, compleja para responder.
No hay comentarios:
Publicar un comentario