"...Y los días se van tan ligeros como aguas en la corriente..."
Es la noche de la «pichca» (1) y los
parientes del finado que, hace cinco días se enterró, van llegando, van
llegando...
Cada uno de los visitantes lleva por
costumbre un obsequio para los dolientes: un poco de maíz, o algo de frejoles,
prensas de quesos, papas o dinero en efectivo, etc.—Conforme llegan van
sentándose sobre un petate grande que hay tendido en el suelo. A veces en la
cabecera del salón hoy una «tarima» grande para hacer dormir a los chiquillos.
Los varones se sientan en las bancas o pasan al corredor para echarle la
coquiada, para lo cual hay alforjas llenas de coca que trajeron del temple y lo
acompañan con una copa de aguardiente o chicha.
El velorio se prolonga hasta buenas
horas de la noche por momentos se comenta de la conducta del finado; pero todo
se acaba con decir: ¡se murió, se murió en fin ya habrá sido su hora! Se
conforman, mientras tanto la mama Domi, con doña Elvira, entablan un diálogo
que conmueve a toda la reunión. - Au, oye, Elvira - le dice,- la mama Domi¿has
oído aullar anoche a los perros? Caray, hombre, no me han dejado dormir. Sí,
pues, dice doña Elvira, al mismo tiempo que bosteza, qué perros tan
fastidiosos, «así es cuando lo ven a la sombra». ¡Ay, Dios mío!, contesta doña
Domi, también como abrir su boca, que por ratos despide un olor desagradable; y
continúa diciendo, ¿no será que sigan las muertes? El taita Candelario que es
el doliente y que también oye el diálogo, derrepente se «entremete» y exclama:
¡Ay mujeres, eso es para que sigan las muertes!; así hace cuatro noches que,
cuando salí al corredor de mi patio para pishir, oí aullar varias veces, y muy
triste a esos perros que tiene doña Sheva, y al día siguiente muere nuestra
pobre autoridad.¡Pobrecito, pobrecito, él que era tan bueno, él siquiera que
esté ya pué conociendo a nuestro tayta diosito, mientras que nosotros aquí
penando de las miserias; ¡Ay, dios mío, desde el terremoto se oyen estas cosas.!"
Y el fiscal de la iglesia del pueblo (interrumpiendo la conversación, al mismo
tiempo que apaga y guarda su inseparable cigarro de panca, dice:y es verdad,
señoras, verdad es señor Candelario, los perros «efectivamente lo veen a la
sombra, al muerto» y poniéndose de pie, agrega: pero, para convencerse desto se
reza la "Magnifica", entonces si el perro ha visto a la sombra
se callará, y si no es señal que lo ha visto al «Shapingo», porque el Shapingo
también anda toda la noche, toda la noche. ¡Rayyyyy hom!
Rayyyyy,
dice la mama Domi, la viejita septuagenaria, nom hables más ya esas cosas don
Felipe y recemos ya pronto el Santo Rosario. En medio de la mayor emoción
principia el Santo Rosario, al pie del altar, allí nomás, compuesto de un
crucifijo, algunos otros santos, flores y velas.
Doña
Elvira durante el Rosario, se muestra triste, pensativa y en voz baja, sopla el
platillo para hacer humo del incienso, que va rociando, rociando sobre el
fuego. El salón solo respira a incienso y a flores que han colocado en la mesa,
y con los lutos de aquí y allá, la tristeza traspasa el corazón.
Algunas
señoras en vez de rezar, parece que ya les coge el manto del sueño y principian
a cabecear, por momentos abren los ojos ¡En fin, así invocarán a Dios, la
salvación del alma!
Terminó el
Santo Rosario y mientras la gente se sirve el esperado café, doña Elvira que
está siempre pensativa, dice: ¡Deveras, que barbaridad con barba, recién me
acuerdo, para que muera mi tío, el otro año también han aullado los perros!
Verdad es, pues, una señal esto, ¡es una «tapia»!, por eso mejor hay que
evitarse de criarlos!
Ojalá que
vea a algún «munchita» para venderlo a mi «pulguita», porque si la oigo aullar,
es capaz que la mate.
Y en
medio de la mayor creencia que el aullar de los perros constituye un presagio
de muerte, termina esa noche, el acostumbrado velorio del pariente.
(1) Pichca, es la celebración del quinto día de velorio en las zonas rurales de Amazonas.
Estas historias suceden en los pueblos que aún mantienen sus tradiciones. He transcrito una experiencia oral recibido en setiembre del 2025 en Trita

