Conforme uno madura, se desprende de sus taras. Te das cuenta que cambiar de piel y cada vez que se renueva te hace más sensible, maduro, racional, empático, solidario, mas humano.
Vivir es más que existir. Se vive todos los días porque respiramos, comemos, dormimos, nos reproducimos, mientras que existir, es esa posibilidad de dar valor a nuestra existencia. Pensando en eso, en febrero del 2023, nos reunimos un grupo de conocidos y formamos el Rotary Club de Chachapoyas, eligiendo como a su primer presidente al Dr. River Chávez Santos, con el que orientamos el camino y sembraron lazos de amistad con otros pares del país y el mundo, ya en el 2024, asume la presidencia, el Dr. Nirton Ascona Salazar, quién tiene la difícil tarea de consolidarlo y comenzar a implementar iniciativas, tales como el Proyecto de Agua en Santa Rosa y liderar una gran campaña para apoyar a las víctimas de los incendios forestales 2024, que afectó a más de 14 mil hectáreas de tierras agrícolas, forestales y de protección. Hoy, 2025, prolongamos nuestro apoyo y seguimos brindando ayuda.
El Rotary Club, con más de 100 años de existencia en el mundo, llegó a Chachapoyas para unirse a esa cadena mundial de la solidaridad y demostrarnos que en nuestra tierra, también se puede servir sin nada a cambio, incluso invirtiendo para ello; es decir, pagar para servir y eso ya es extraordinario. Es fácil unirse a algo que no te genere gastos, más allá que el acto mismo de dar tiempo hacia los demás, es complejo desprenderte de tus recursos para beneficiar a otros, sabiendo que también te hace falta.
En el club, no miramos lo que nos hace falta, más bien, ¿Cuánto se puede hacer con lo poco que podamos contar?. Es mucho, si es que suma los esfuerzos. Es nada, cuando ves que tu aporte se hace una ruma y eso se convierte en obras que beneficien a personas o pueblos con limitaciones y frustraciones y que solo esperan que Dios se apiade de ellos ya que el estado los tiene abandonados. No es que seamos asistencialistas, somos y asumimos la cruda realidad de una sociedad que carece de mucho y lo poco que se pueda dar, ya es una gran satisfacción.
Ser rotario, no tiene apellido ni posición social. Ser rotario es demostrarte que existir dando, apoyando es la razón de nuestra existencia humana. Es hacer algo que te fatigue, te estrese, te genere sentimientos encontrados pero con los resultados, dormir tranquilos y soñando con la felicidad de otros, resultado de nuestros actos. Me hice rotario por eso. Tú, también puedes serlo.