jueves, 30 de diciembre de 2010

¡AÑO NUEVO! ¿VIDA NUEVA?

Es increíble pensar que estamos todos a menos de veinticuatro horas para culminar la primera década del siglo XXI. Es increíble que en un clic, han pasado diez años. Diez años que han pasado en nuestras vidas y mucho de este tiempo, quizá, hasta fueron desperdiciados en cosas sin trascendencia en nuestras existencias.

Muchos de nosotros, esperamos la noche del treinta y uno para expresar nuestros buenos deseos y que todo lo que ocurrió en el año que fenece pase al olvido y que todo sea de lo mejor en el año siguiente. Muchos de nosotros (me excluyo) usamos una serie de cábalas y rituales para “votar la saladera”, viajar, tener más dinero, alcanzar la felicidad y todo lo mejor, para uno mismo y la familia.

Si las cábalas fueran ciertas, particularmente como no lo realizo, no viajaría a ningún lugar, y el año que termina me permitió recorrer mi región, mi provincia, parte del país. No me pongo calzoncillo amarillo, igual renuevo mi vestuario, me salen las cosas que quiero, tampoco como las doce uvas y siempre no falta la comida en casa, menos me subo a una escalera para conseguir trabajo porque lo tengo, mucho menos como cojinova ponerme en la cabeza gorros, cotillón, collares amarillos, ya que me convertiría en un payaso.

Lo que hago como acto de protesta, tomar unas cervezas, saludar a mis amigos y la familia, luego tirarme a la cama y salir temprano de la caza para ver a tanto choborra, que camina zigzagueante por la calle, insultando a todo el que cruza por su camino, a una decena de pishilones que confunden a los postes con baños públicos, a otro tanto tirado en el suelo, sin zapato, sin reloj, sin nada, menos un sencillo para palear la resaca.

El año nuevo, aparentemente es nuevo porque renace cada 365 días, pero con el correr de las horas se añeja y volvemos a la misma rutina de siempre: Las amas de casa a las labores del hogar, los empleados como yo, a marcar la tarjeta todo el año, recibir órdenes de jefes a veces sin criterio, los empresarios a generar más negocios y así por el estilo.

El año nuevo o todo lo nuevo a mi juicio, está en el estado emocional de las personas. Sentirse renovado, nuevo, liviano es cuestión mental y, a eso apuesto cada año: ¡Renovación total¡. Espero que todos, tengamos ese espíritu de la renovación y aspiremos siempre ser mejores cada día. ¡FELICIDADES EN EL AÑO QUE VIENE!

sábado, 25 de diciembre de 2010

UNA VERDADERA HISTORIA DE NAVIDAD


Puede que para muchos de los lectores, esta historia parezca o sea cursi; pero cuando las cosas suceden de la forma que me pasó, no me nace otra cosa que escribir y plasmar una crónica de la desaparición de Mochita, aquella mascota que desde hace cinco meses nos viene robando el corazón a toda la familia.

Eran las nueve de la mañana del 24 de diciembre, luego del desayuno, se me ocurre bañarla a mi mascota para salir a entregar algunos presentes a la familia y luego jironear por Amazonas. La seco con la secadora, la peino y tomo dos fotos para el recuerdo. Saliendo de la casa se encuentra con un monstruo llamado caballo al cual nunca en su vida conoció y dio su primera escapada de la mañana. Encontramos un taxi y viajamos a la casa de mi madre, veinte minutos después caminamos por Amazonas.

En la cuadra siete como existen muchas tiendas comerciales, a las once y media era un mar de personas. Atrevido yo, hago que camine a mi lado, diez pasos adelante se cruza con un chihuahua, se asusta y desaparece, al no encontrarme, en la multitud presumo que el asustado animal se corrió a algún lugar o se escondió en una casa, no lo sé; pero lo que puedo afirmar es que desde ese momento más imploró mi desesperación, preguntaba a todos nadie lo había visto, con la esperanza de que haya regresado me voy a la casa. Nada. Me puse mi casaca y de nuevo a buscarlo. En el camino me encuentro con amigos, quienes me subieron en su carro para recorrer la ciudad, otros supe después que hicieron lo mismo por su cuenta.

Cuatro de la tarde las esperanzas de encontrarla se esfuman, regreso a casa me tiro al mueble, encuentro debajo de ella un peine con el que juega, me subí a la azotea, encontré regado su plato de comida a medio terminar, su perrito de peluche con la que juega y la pelota naranja con la que todas las mañanas la hago correr. Mi mente se nubló y unas pesadas lágrimas corrieron por mi mejilla. Lágrimas de impotencia por no saber dónde y con quién está.

A las seis y media en la Plaza de Armas, caminando por la pileta con la cabeza agachada y con el rostro acongojado por la tristeza, un silbido y un llamado por mi nombre hace que me encuentre con David Reina, quien enterado del tema, me invita a conversar entre otras cosas de la navidad y el perro. Fueron veinte minutos de conversación amena donde terció mi viejo profesor Gonzalo Serván desde Cajamarca. Hablamos de las pastoritas, comenté de una propina hecha a un anciano que se me cruzó en el camino y por supuesto de Mochita.

Llegar a casa era una desesperación. Vacía la casa por la ausencia de la familia y no ver moverse una colita negra con una punta blanca o saltar para besar la cara, para mí era algo sin sentido y fuera de lo real. Al pasar por el lado de la Virgen de Fátima, cuadro colgado en la sala, lo pedí que lo proteja y que la persona que lo tenga, la sepa apreciar. Estaba resignado a perderla definitivamente y ver la manera como los explico a mis hijos la pérdida de Mochita que son más que su adoración.

Diez, once, media noche. Escuchaba los cohetes, la rata blanca, pasos que se apresuraban para llegar a casa y darse el abrazo de Navidad. Recibo decenas de llamadas de amigos y familiares que a ningunos contesto. Me quedo dormido, escucho unos ladridos y salto de la cama, me pongo mis lentes para ver por la ventana, eran otros perros que jugaban, mentalmente comencé a llamarla y a silbarla. Hacía mucho frío y no dejaba de pensar en la mascota.

A las cinco de la mañana prendo la computadora y diseño un afiche, sin desayunar y con un panetón para dar a la campaña de Reina de la Selva y una bolsa de afiches más goma salí a la ciudad. Ochenta y cinco postes pegué en cuatro horas. Muy poca gente caminaba por Chachapoyas. Habré caminado tres kilómetros entre Ayacucho, Libertad, Salamanca, Triunfo, Dos de Mayo y La Merced.

A las once de la mañana de este 25 de diciembre, vuelvo por Amazonas y me encuentro con doña Musha Vergaray y su esposo. Me dicen que entre sueños escuchaban aullidos de un cachorro al frente de su casa. Presto subí la calle y me interne en la casa quinta. Silbaba, lo llamaba y nada. Si hoy que es sábado no lo encuentro mañana domingo peor, la única forma de promocionar la desaparición de mi mascota era el lunes. Y hasta el lunes son más de cuarenta y ocho horas largas muy largas y cuando uno está desesperado se convierten en interminables.

Al borde de la locura regreso a casa por la lluvia, abro la puerta y con extrañeza no encuentro mis sandalias, meto la cabeza a la sala, miro debajo de los muebles absolutamente nada. De pronto un jadeo en mi espalda y mi entrañable mascota con mi sandalia en la boca me esperaba. Me extrañé verla en casa, la cargue la, abrace, lloré, le hice miles de preguntas, solo me miraba y me lamía la cara. En el suelo movía incesante la cola, saltaba, brincaba por la casa, subía al mueble. Más que nunca, era alegría y felicidad de ambos por volvernos a encontrar.

Me olvidé de su babycan, de su camote. De la refrigeradora saqué un pollo entero, lo deshuesé, luego de sancocharlo lo di para que coma. Nunca vi tan ávida de alimento, el pollo desapareció en un santiamén. Yo lo miraba contrito sentado en el piso, lamiéndose la boca y moviendo la cola se me acercó, se hecho en mi pierna y se puso a dormir. La cariñé como a ninguno, una oración e infinitas gracias a la persona que lo encontró y lo metió por mi ventana, fue el fin de una historia marcada por la angustia y el manifiesto amor a un animalito, que llego un domingo cualquiera y espero que se quede siempre y por siempre, amén.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

MAS ALLA DE LOS VILLANCICOS Y DE UNA ESTRELLA…

 


¡Vamos pastores vamos, vamos a Belén!. Pastores de la montaña. Niño Manuelito, que te puedo dar, son algunas de las frases que todos recordamos, cantamos y nos motiva el entusiasmo por la llegada de la Navidad. Esa Navidad que convierte al hombre en un ser humano de verdad. Esa Navidad, que tras el principio de la solidaridad desprendemos parte de nuestro ego para compartir con los demás. Esa Navidad que nos recuerda a un niño hecho hombre y que con el tiempo ya viene cargando 2010 años a cuestas.
De la navidad tengo sentimientos encontrados. Por un lado siete años solo en noche buena lejos de los viejos por estudiar y trabajar. Siete años donde te marca la soledad y la tristeza, donde los ojos brotan lágrimas y el dolor mitiga tus penas. Cinco años con el corazón partido por tener cerca y lejos al mismo tiempo a la familia que tanto quiero. Un año con una silla vacía ante el viaje sin retorno del padre amado. Otro tanto de migajas que se caen por debajo de la mesa, como mensaje divino recordando que en noche buena, hay  tantas bocas hambrientas, gargantas secas, manos vacías y mucho que dar y recibir.
La Navidad para todos, es una fiesta para compartir. Una fiesta humana que hermana a todos por igual. Es una fiesta que alegra el alma, la vida, que permite brotar un cúmulo de emociones atoradas por el orgullo infernal. Es un día donde los rostros cambian de color, el cuerpo tiene otro aroma, el corazón irradia alegría. Es un día que además de eso, en Chachapoyas, tiene olor a guarango, a selvaje a pastoras y a frenesí.
La Navidad, no es solo el renacimiento milenario de Jesús. Es la renovación de un acto de fe, de cristiandad y al mismo tiempo cambio de piel de cada ser humano. Esa piel entumecida por el frio o calor en el cuerpo del campesino que labra la tierra de sol a sol. Esa piel del pecador que quiere limpiar su espíritu impío. Esa piel de mujer cansada de tanto criar a los hijos en casa. Esa piel del hombre que se marchita como la flor en otoño.
La Navidad, es más que un panetón, una taza de chocolate, un pavo, un pollo, un árbol iluminado con luces y estrellitas, figuritas de colores que adornan el hogar. Es más que un día de ternura, de reencuentro con uno mismo y con  los demás. Es más que una noche de abrazos y buenos deseos. La Navidad, es un acto contrito de amor al pasado, al presente y futuro. Es darnos a nosotros mismos el valor y la oportunidad de ser enteramente humanos. Navidad al mismo tiempo, es un espejo que nos hace mirar el alma, la vida nuestra y de los demás.
La Navidad, es la dulce y tierna mirada de un niño que nos recuerda lo que fuimos. Es el claro ensayo de un testamento de vida para la vida. Es más allá de un pesebre, de José, María y los Reyes Magos y de un villancico coreado por voces infantiles y sonajas multicolores. Es la sutil presencia divina de un Dios terrenal, que nos retroalimenta la existencia más allá de nuestros pesares, nuestras dudas y nuestros males. Es la mágica palabra, donde todos aprendemos a servir.
¡Navidad, Navidad, blanca Navidad!, que esta noche buena mis tristezas no sean ajenas, que mis sueños se compartan con todos y, que en mi tierra, más allá de unas horas de gloria, sea un día donde los abrazos sean eternos y  los buenos deseos infinitos. 

¡Feliz Navidad a todos por igual!

lunes, 13 de diciembre de 2010

UNA RELIQUIA QUE TENEMOS QUE REDESCUBRIR

 


Hace dos años atrás, conjuntamente con varios amigos fuimos elegidos para conformar una comisión de apoyo para la recuperación de la Basílica Catedral de Chachapoyas. Mediante gestiones a nivel local, regional y nacional, así como teletones, bingos y festivales gastronómicos logramos el objetivo: verla como está. Hermosa, blanca, majestuosa, bellamente iluminada.
            Recuerdo mucho que en las sesiones de trabajo, se comentaba el futuro de dos reliquias: El reloj y el querubín. El primero lamentablemente sigue escondido en esa torre que culmina con una inmensa cruz, suena a regañadientes sin lucir su descomunal estructura. Su ding dong, suena a desconsuelo, como si quisiera exhibirse nuevamente ante los ojos del mundo. Ese mundo trivial, que conforme evoluciona, deja de lado los recuerdos. Esos recuerdos que solo mantiene vivo aquellas personas como yo, que aspira verlo a mi tierra, más grande de lo que es.
            El otro objeto de conversación era el futuro del querubín, una pileta pequeña que tiene como atractivo un niño cual Atlas mitológico, que carga una concha por donde bullía el agua hace más de 70 años. Dicha pileta, propiedad del sacerdote Burga Revoredo fue donada al obispado por lo que con la catedral anterior fue puesta al costado para que sirva de complemento a la estructura circular. Hoy, dicha pieza, pese a que comentamos en la comisión para que se coloque en la parte trasera por donde se ingresa a la capilla, no se encuentra. Quizá se deba a disposiciones de orden arquitectónico, pero desde el punto de vista cultural sería un oprobio a nuestra identidad esconderlo por siempre.
            Ciudades como Chachapoyas, que insisto, tenemos todos que prepararla desde ahora para sus 500 años de fundación española, tiene que recuperar su presencia social, cultural y económica de antaño. Planificando su desarrollo en forma armónica e integral tendremos que colocar en los lugares adecuados nuestras reliquias. A propósito de cambios, ya que se viene culminando los trabajos en el jirón Amazonas, ideal sería, digo yo, colocar la pileta del querubín en las intersecciones de La Merced con nuestra calle principal, a fin de evitar que ese espacio convertido en lunar, tenga mejor prestancia y atractivo complementario en nuestra añeja ciudad. Naturalmente, se tiene a futuro que desarrollar espacios urbanos que permitan crecer en forma homogénea a la ciudad, a fin de que el crecimiento y los beneficios sean para todos y de esta manera ampliar la zona económica de la capital de Amazonas.
            Muchas joyas de Chachapoyas han desaparecido, ya sea por decidía, como es el caso del retablo de la Catedral del ´70, el reloj público que se terminó de destruir en los almacenes de la municipalidad, el obelisco de Burgos que hoy se pide a gritos su recuperación  o las emblemáticas glorietas testigos de tantas fiestas populares en la ciudad de los sesentas. Otras joyas como las que describo, se debe acuñar en nuestra mente para que el tiempo no olvide y tampoco perdone.

martes, 7 de diciembre de 2010

BAYLY Y SUS DECLARACIONES MALDITAS

Es irreverente, homosexual, escritor, periodista por necesidad, frustrado abogado, conflictivo, odiado y al mismo tiempo boca floja. Jaime Bayli, es aquella persona que no pueden contar tus secretos, porque llegado el momento te hace leña, tal como lo viene haciendo con el Presidente García, que además de la polémica y de los encuentros mediáticos que produce la misma, genera cierta suspicacia entre los actores políticos de nuestra república bananera como lo escuché decir hace poco a Altuve el popular “huevo duro” y actual regidor de Lima.

Eso de que la plata viene sola, parece que es verdad, ya que nadie sabe y tampoco de atreven a contarnos sus secretos como es que de la noche a la mañana nuestras autoridades, aparecen con carros de último modelo, casas inmensas, cuentas en varios bancos y si van a la reelección, tienen tanto dinero como para pagar hasta cien soles por voto y pagar el traslado de electores para hacerlos ganar en las elecciones.

La plata viene sola, porque está institucionalizado el tema de la corrupción y la coima en el aparato estatal, no existen normas que permitan regularlo, minimizarlo o desaparecerlo y el otro aspecto viene asociado con la cultura social y a una carencia formativa en valores. Es por ello que se llega al extremo de afirmar en nuestra sociedad que aunque robe y haga obra está muy bien. Si no me cree preguntémonos todos porque Keiko Fujimori, pese a todo lo que paso su padre, el más grande ladrón en la historia de Palacio de Gobierno, intente con la cara bien limpia ser nuestra presidente y con grandes posibilidades, o a Castañeda que con su COMUNICORE a cuestas tiene la fortuna de formar parte de los elegibles para el sillón de Pizarro o Toledo que pese a todo los desmanes palaciegos es el favorito de ganar las elecciones en abril del año que viene. Lo dicho por García o inventado por Jaime, no es más que una cruda realidad que se evidencia en las manifestaciones de riqueza de la clase política, allí queda los petroaudios, Banco de Materiales, Cofopri, las licencias mineras y los rataton

La cultura de valores, la educación formativa débil, permite que ante la existencia de corruptores (aquellos que ofrecen) y los corruptos (reciben las dádivas), la sociedad global mire con asombro las fortunas de algunos que hacen del buen vivir una razón para decir que “todo y a todos los tienen en sus manos”; de lo contrario los invito a tener un poco de paciencia y verán los resultados.