viernes, 15 de octubre de 2010

¡QUE CALOR DE LOCOS…!



Mercadillo de los miércoles en Chachapoyas al medio día

¡Qué calor de locos, nena!..., es el estribillo de una conocida canción de Los Iracundos que me vino a la cabeza, luego de soportar el sofocante calor que agobia a la ciudadanía en la capital de Amazonas. Y vaya que es un calor que no se puede soportar por mucho tiempo, al extremo que si uno puede caminar sipracho por la calle, estamos seguros que lo haríamos. No será un calor como el que se presenta en la zona norte de Amazonas o en nuestra exótica amazonia donde si fuéramos marcianos, bodoques o helados, seguro que nos derretiríamos; pero si es un calor extraño, mucho más en esta fecha del año.

Es un calor seco, tan seco que te quema la cara, muchos de nosotros ya tenemos pispa pispa la cara y otros hasta los labios partidos y resecos, por el calor del día y por el extremo frio en las noches. Desde que tengo uso de razón, no he soportado tanto calor, calor que llega al medio día a treinta grados. Calor que te apremia, que te irrita, que te lastima; y hasta humanamente te hace pensar que estamos cerca al fin del mundo. Este calor, sí que es una locura. Locura que nos permite analizar nuestra realidad ambiental.
Así se ve actualmente al río Utcubamba a la altura de Shipamarca
De acuerdo a los estudios, un equivalente a ocho canchas de fútbol se deforestan anualmente en Amazonas, se queman cientos de hectáreas de bosques, miles de kilómetros de ríos se encuentran inundados de basura, existe una tala indiscriminada de nuestro entorno ambiental. Es decir; estamos en bronca con nuestro hábitat, el cual no nos pide nada porque no habla, pero si protesta al no atraer las lluvias, al dejarnos sin agua y de sed.

Y lo que es más peor, el calor se vuelve en un enemigo silencioso de la humanidad. Ese enemigo que me mete de a pocos en las entrañas de nuestro cuerpo por medio de los rayos solares del sol y que en una década estaremos viendo sus consecuencias: Incremento de cáncer a la piel. Pese a que sabemos el terrible daño, no estamos haciendo absolutamente nada para mitigar sus secuelas.
El autor de la nota cerca de una lengua de fuego
Recuerdo que en anteriores comentarios, motivé a nuestras autoridades educativas para que reglamenten el uso de gorros en las escuelas para que el sol no caiga directamente en las cabezas de nuestros hijos, que se reglamente de aquí en adelante la participación cívica de delegaciones escolares en desfiles o ceremonias festivas. Es decir, tenemos algo que hacer; pero egoístamente nos amparamos en directivas nacionales, esas que se hacen en el escritorio y no vomitan a nivel nacional para su fiel cumplimiento.

Hay casi tres meses de gobierno regional y local que falta completar, tal vez pueda ser un tiempo prudencial para enrumbar mediante ordenanzas y acuerdos este tipo de acciones , y poder preservar nuestra raza en el futuro.

A esta hora, tengo ganas de meterme a la ducha, pero el agua está caliente y además gotea. Gotea porque en la tarde el agua escasea. Mejor mañana, si es que llega con más fuerza en agua

miércoles, 13 de octubre de 2010

EL MILAGRO DE LA MONTAÑA

Como nunca, desde las nueve y media de la noche me prendí del televisor para ver el rescate de los mineros chilenos. Me importó un pepino Markarian y sus ¿magos del balón?, las historias culebronas de “Al fondo hay sitio”, las trilladas historias de la telenovelas. Cada movimiento, cada paneo de las cámaras de televisión mis ojos vieron con detalle este milagro de la montaña.


Sin lugar a dudas, es la mejor noticia del año y quizá la que se lleve todos los lauros de los mas media en el mundo. Confieso que estuve nervioso como todos. También imploré al amito para que todo salga bien y vaya que así fue. Mi tocayo Manolo Gonzalez, fue el osado rescatista que experimento el pánico, la sombra al bajar más de 600 metros a las entrañas de la tierra. Llevó el mensaje de esperanza, no solo de un país; más bien del mundo que prendido en la tele fue testigo de un milagro, de un acontecimiento inolvidable que seguro permitió a cualquier mortal derramar una lagrima de alegría.

Pese a la rabia histórica que tenemos con los vecinos del sur, me sentí como ellos, ya que en circunstancias como estas, nadie puede enarbolar su odio o sus bajas pasiones. Todos hemos sido chile, todos hemos sido hermanos en la esperanza y el éxito del rescate. Rescate a fin de cuentas, que nos permite reivindicar el sentido de la solidaridad y de que más allá de nuestras humanas percepciones existe allá arriba alguien que nos hace los milagros.



viernes, 8 de octubre de 2010

VARGAS LLOSA: AMANTE DE LA LIBERTAD, LA GENIALIDAD Y LA LITERATURA


Naturalmente para nadie debe ser desconocido el nombre de MARIO VARGAS LLOSA, el hoy reconocido como el escritor más importante de la humanidad al ser declarado como el ganador del PREMIO NOBEL DE LITERATURA. Noticia sin lugar a dudas una de las mejores recibidas por todos los peruanos, sin excepción alguna.

Sería un alarde de mi parte, decir que lo conocí, que lo saludé, que lo pedí un autógrafo, que cruzamos miradas. Nada de eso; pero si recuerdo que esa mañana que llegó Mario Vargas Llosa a Chachapoyas cubierto de una casaca marrón, un pantalón negro, camisa rosada a rayas, llenó la plaza mayor por dos motivos: Escuchar al candidato presidencial del FREDEMO y conocer al autor de “La casa verde, “Los Jefes”, ”Los Cachorros” y de “Pantaleón y las visitadoras”.

Lo miré desde lejos, como miran todos los curiosos. Recuerdo que estuvo cerca de Llona. Manuel Albear y Manuel La torre. Sin duda alguna la capacidad de intelectual se notó en su breve discurso. De fácil oratoria; pero muy distante de las necesidades del pueblo. Ese pueblo que con complicidad del Apra y el tractor de Fujimori, no le permitieron llegar a palacio. Eran épocas de la privatización de la banca y del horrible primer gobierno de Alan García.

Cuando viajé a Santa María de Nieva en el año de 1994 para hacer el primer documental de Amazonas para la televisión, recuerdo muy bien que recorrí parte del viaje que hiciera Vargas Llosa para documentarse y escribir LA CASA VERDE. Un hecho curioso que hoy deben lamentar los habitantes de Santa María de Nieva, es el de no haber conservado ese hotel de madera que era el único en la zona. En uno de esos cuartos pude ver la firma de Vargas Llosa. Hace seis meses que fui por allí y eso ya es historia. Sin duda alguna, esa firma, ese hotel de mala muerte hoy sería motivo de atractivo turístico para Condorcanqui.

Frontal, directo sin medias tintas, agudo crítico de las dictaduras, enemigo de Hugo Chávez de Fidel Castro, amante de la libertad, genuino estudioso de la realidad peruana y latinoamericana, hacen sin duda alguna de Mario Vargas Llosa un literario de primer nivel y hoy es corroborado con el máximo premio que recibe y quizá el único que le faltaba para pasar a la historia de la literatura universal.

Vuelvo a repetir, nunca compartí un saludo ni nada, quizá con el tiempo sí; pero como peruano no me queda más que aunarme a los miles de saludos y reconocimientos y decirle al autor de la “Tía Julia y el Escribidor”, que Chachapoyas también está de fiesta, porque en su tiempo tuvo el honor de ver pisar sus calles al más grande escritor del Perú.

martes, 5 de octubre de 2010

UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE


Con un grupo de amigos del colegio, iniciamos el 21 de noviembre a viajar por la provincia en búsqueda de candidatos y llenado de padrones para inscribir a UNION VECINAL ante el Jurado Nacional de Elecciones y participar en el proceso electoral de octubre de este año. Muchas personas se sumaron a nuestra propuesta, pero teníamos una seria debilidad: DINERO. Con el paso de los días amigos de la promoción “Javier Heraud”, remiten ollas arroceras, planchas eléctricas para sorteos mediante el cual conseguimos algo de recursos para financiar nuestros viajes. Un querido y mejor amigo Fredy Saavedra, trae una camioneta de su hermano para nuestros viajes. En Lima, Hugo, Lino, Aron, Alfonso, Zenón y Raúl, en Chachapoyas, Víctor Mario, Javier, Wilmer, Oscar y Pedro se suman al proyecto. Ese proyecto político prosperó, pero con la invitación que tuvimos para participar en las elecciones por medio de SURGE AMAZONAS.
Desde aquella vez que salimos de casa con un termo de café y una docena de cemitas, habremos recorrido miles de kilómetros dando la vuelta a la provincia. Hemos subido montañas para llegar a Sengache, bajar despacio para llegar a Balsas y dormir sobre un colchón y en la vereda por el calor, subir a Chuquibamba, un distrito además de lejano muy pobre. Conocer la otra cara de la Jalca como es Nueva Esperanza, Triunfo, soportar los dos grados bajo cero en Cashac allá en el Alto Imaza o simplemente caminar por la ciudad o los asentamientos humanos y poco a poco fortalecer nuestras propuestas políticas.
Hemos sido testigos también de hechos sorprendentes, como socorrer a un niño y su madre que en un choque frontal con un automóvil sufrieron un accidente allá en La Colpa, ver a un caballo roto con la panza a causa de una corte hecho por un toro, contemplar el sol desde el Calla Calla y al fondo el Marañón, comer oca sancochada, maushan como postre, bastante papa, mote, arroz, huevos, frejol, tomar una aloja, guarapo, maseraos, aguardiente puro, cerveza o cualquier licor, meterse debajo del carro para arreglar una llanta, chocarse contra el cerro por el cansancio, llegar a casa muy de madrugada y trayendo algo para la casa, fue para mí y mis amigos, una experiencia vital que nunca por nunca se puede olvidar.



Una experiencia que me permite con justificada razón seguir insistiendo que la política tiene que convertirse en un instrumento social de servicio colectivo antes que de grupo y de la toma de decisiones por el bien común. Urge en Chachapoyas desarrollar e implementar políticas públicas que permitan mejorar las condiciones de vida de la población, que permita disminuir las brechas como el analfabetismo, la desnutrición crónica infantil, servicios básicos de calidad, agua segura, contaminación ambiental.

Una característica relevante de este proceso electoral, en el caso mío, fue la limitación económica. No comprenderé, como es que se pueda “utilizar” al elector rural como una mercancía electoral, donde se pone precio a su voto, ya sea en dinero, en víveres, calaminas y tubos, sin dejar de lado los gorros, llaveros, ambientadores, calendarios afiches y gigantografías. De hecho que mi inversión personal y de los amigos es ridícula ante lo efectuado por los demás. Ojalá, con la continuidad democrática y los proyectos de inversión que se plantearán, reorienten el sentido de la responsabilidad colectiva hacia el uso de la razón y no del corazón. Y con ello no retrocedamos. Más bien avancemos hacia el desarrollo que todos anhelamos.

En mi lógica política enmarcada en cada una de las propuestas que hemos esbozado, sigo convencido que tenemos que implementar lo siguiente:

• Conservar las diecisiete mil hectáreas de Árbol de la Quina en el Alto Imaza

• Recuperar nuestro patrimonio cultural y fortalecer nuestra identidad local

• Reorientar la inversión física a la humana para que tengamos mejores ciudadanos en el futuro.

• Diseñar un plan integral con miras al 2038 donde Chachapoyas cumplirá sus quinientos años de fundación.

• Un censo provincial para saber en qué condiciones estamos, que tenemos y cómo tenemos que planificar el desarrollo local, humano, económico y social de nuestra provincia.

• Invertir en la conectividad vial en toda la provincia para que con ello aumente nuestras tierras productivas, la diversificación de los productos y la apertura de nuevos mercados.

• Hacer de Chachapoyas un producto turístico y un mejoramiento acelerado de los servicios colaterales del turismo para que nos preparemos a lo que vendrá en los próximos diez años.

• Ejecutar todo lo estructurado en el Proyecto Educativo Local

• Rediseñar la gestión municipal, mediante una reestructuración orgánica y funcional del municipio y que este acorde con la modernidad en la gestión pública y

• Generar empleo mediante el impulso a las pequeñas y micro empresas, crear Iniciativas Empresariales a mujeres de escasos recursos económicos, finalmente sigo convencido que tenemos que

• Crear el Parque Zonal de Chachapoyas.


Hay mucho que hacer en nuestra provincia, dependerá mucho como nos veamos de aquí en adelante, dependerá de la capacidad de sinergia del nuevo alcalde de Chachapoyas para unificar criterios, propuestas y planes y hacer todo lo que hemos prometido en la campaña electoral.

Particularmente, además de expresar mi reconocimiento a Diógenes Zavaleta Tenorio como el Alcalde de Chachapoyas y que tuvimos la oportunidad de compartir carpeta en el Colegio San Juan, me pongo al servicio de la nueva autoridad como muestra de mi cooperación profesional y humana al servicio de nuestra sociedad.

Tengo mucho para contar; pero lo más importante, quiero compartir con ustedes lo que siempre he dicho a mis hijos. “Hay momentos en que los hombres tienen que asumir retos. Hoy tengo ese reto y la oportunidad para hacerlo. Pase lo que pase, el hecho mismo de asumir este reto, estoy demostrando que he dado un paso adelante frente al resto. Como hijos, asuman desde hoy su responsabilidad y siempre levanten la cabeza, porque de aquí en adelante, no tendremos vergüenza de nada, ya que en su momento su padre, tuvo las agallas de afrontar una responsabilidad grande de querer gobernar la ciudad y la provincia”.

Termino, expresando mi PROFUNDA GRATITUD por haberme acompañado en este ideal a mis compañeros de colegio, a SURGE AMAZONAS representado en Carlos Ruíz y Denis López, a mis candidatos distritales, a mis candidatos a regidores, a Nanie y Miryam por su invalorable apoyo, a mi esposa e hijos y familia en general; pero sobre todo a las más de DOS MIL PERSONAS que me fortalecieron con su voto en este proceso electoral. ¡ MUCHAS GRACIAS A TODOS!