viernes, 8 de octubre de 2010

VARGAS LLOSA: AMANTE DE LA LIBERTAD, LA GENIALIDAD Y LA LITERATURA


Naturalmente para nadie debe ser desconocido el nombre de MARIO VARGAS LLOSA, el hoy reconocido como el escritor más importante de la humanidad al ser declarado como el ganador del PREMIO NOBEL DE LITERATURA. Noticia sin lugar a dudas una de las mejores recibidas por todos los peruanos, sin excepción alguna.

Sería un alarde de mi parte, decir que lo conocí, que lo saludé, que lo pedí un autógrafo, que cruzamos miradas. Nada de eso; pero si recuerdo que esa mañana que llegó Mario Vargas Llosa a Chachapoyas cubierto de una casaca marrón, un pantalón negro, camisa rosada a rayas, llenó la plaza mayor por dos motivos: Escuchar al candidato presidencial del FREDEMO y conocer al autor de “La casa verde, “Los Jefes”, ”Los Cachorros” y de “Pantaleón y las visitadoras”.

Lo miré desde lejos, como miran todos los curiosos. Recuerdo que estuvo cerca de Llona. Manuel Albear y Manuel La torre. Sin duda alguna la capacidad de intelectual se notó en su breve discurso. De fácil oratoria; pero muy distante de las necesidades del pueblo. Ese pueblo que con complicidad del Apra y el tractor de Fujimori, no le permitieron llegar a palacio. Eran épocas de la privatización de la banca y del horrible primer gobierno de Alan García.

Cuando viajé a Santa María de Nieva en el año de 1994 para hacer el primer documental de Amazonas para la televisión, recuerdo muy bien que recorrí parte del viaje que hiciera Vargas Llosa para documentarse y escribir LA CASA VERDE. Un hecho curioso que hoy deben lamentar los habitantes de Santa María de Nieva, es el de no haber conservado ese hotel de madera que era el único en la zona. En uno de esos cuartos pude ver la firma de Vargas Llosa. Hace seis meses que fui por allí y eso ya es historia. Sin duda alguna, esa firma, ese hotel de mala muerte hoy sería motivo de atractivo turístico para Condorcanqui.

Frontal, directo sin medias tintas, agudo crítico de las dictaduras, enemigo de Hugo Chávez de Fidel Castro, amante de la libertad, genuino estudioso de la realidad peruana y latinoamericana, hacen sin duda alguna de Mario Vargas Llosa un literario de primer nivel y hoy es corroborado con el máximo premio que recibe y quizá el único que le faltaba para pasar a la historia de la literatura universal.

Vuelvo a repetir, nunca compartí un saludo ni nada, quizá con el tiempo sí; pero como peruano no me queda más que aunarme a los miles de saludos y reconocimientos y decirle al autor de la “Tía Julia y el Escribidor”, que Chachapoyas también está de fiesta, porque en su tiempo tuvo el honor de ver pisar sus calles al más grande escritor del Perú.

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