jueves, 17 de septiembre de 2009

¡YO EL SUPREMO!





Todas las mañanas, siempre me cruzo en la misma esquina, a la misma hora con él. Viste la misma casaca, la misma camisa y hasta el pantalón, pese a ser el Supremo.
Hoy he tenido la “suerte” de conversar varias cosas en tan pocos minutos, suficientes para darme cuenta que estoy ante un genio, un idiota, un loco o un soñador. Es un poco de todo, pero tiene la gentileza de darte dos caramelos, que al final se convierten en los más caros del mundo, ya que cuestan cada uno un sol. “Subordinado, dame dos soles para llenarle mi pancita” y sigue tu camino endulzándote la boca.



PREDESTINADO PARA CAMBIAR AL MUNDO

Me cuenta que por grandes dotes, habilidades que posee, una madrugada fue visitado por personas especiales, que vestían trajes dorados y que sus miradas opacaban a la suya. Eran altos y atléticos, no tenían pinta de extraterrestres, pero al final lo fueron, ya que lo dijeron textualmente: “Pequeño mortal, buscando entre millones de personas en la tierra, hemos coincidido los gobernantes de la constelación universal e interplanetaria, darte todos los poderes para que seas amo de la tierra y bajo tu inteligencia los gobernantes, los del club de Bilderberg, del Grupo G, de la OTAN, la FAO y la ONU, te brinden pleitesía y reciban tus ordenes para gobernar la humanidad”.


Desde esa madrugada hasta hoy desde hace diez años, JUAN VENTURA MENDOZA, natural de Luya, es el GOBERNANTE Y JEFE DE LA CONSTELACION UNIVERSAL. Prueba de ello, son los documentos firmados con sellos de todas las autoridades de Amazonas. Firmas que en cierto modo se debería hacer una investigación, para saber como y cuando fueron sustraídos para llenar un documento, jocoso, pero preocupante, ya que el gobernante Ventura, es dueño de todas las propiedades de Chachapoyas, donde se incluye las plazas, las oficinas de las instituciones públicas, las personas que viven en ellas. Tal es así, que desde este domingo (como todos los domingos desde hace diez años) estará cobrando los descuentos de las planillas de todos los trabajadores de Amazonas, que a dos soles cada uno superarían los quince mil soles mensuales y dice, que esa plata es como un cupo por los favores que hace a los hijos de Amazonas para que los proteja, ya que el jinete negro del Apocalipsis vendrá pronto y los únicos que nos salvaríamos seríamos nosotros.

Es de mediana estatura, viste como el común de la gente, pero la gran diferencia, es que andar con junto a él, es estar protegido, ya que dice ser EL SUPREMO. Supremo pendejo. Supremo tonto. Supremo loco o Supremo aprovechador, ya que de tantas propinas que pueda recibir a cambio de dos caramelos, ya tiene para alimentarse todos los días a costo de la debilidad de los mortales comunes como nosotros sus subordinados.


El GOBERNANTE Y JEFE DE LA CONSTELACION UNIVERSAL, es noble, buena gente y hasta caballero. No sé si está loco de la cabeza, pero afirma que pronto caerá una maldición contra todos los corruptos, contra aquellos que usan y dan mal uso a sus propiedades y que si uno quiere ser salvado de las atrocidades del mañana, debe cambiar de actitud, recibirle sus caramelos de limón y aportar solidariamente con sus dos soles. “Dos soles, no te hacen rico ni pobre, pero te salvará la vida”, dice y te mira con la frialdad de un gobernante, con la altivez que te da el poder, con la confianza de ser EL SUPREMO… por lo menos en sus demonios interiores.

martes, 15 de septiembre de 2009

FABIOLA SALAZAR: UN AÑO DESPUES



Eran las cuatro de la mañana del día 18 de setiembre, un mensaje de Kike Torres me anuncia que en Radio Programas acabada de escuchar la triste noticia del fallecimiento de Fabiola Salazar Leguía, una mujer de solo 42 años, que producto de la velocidad, la agenda parlamentaria que tenía que ejecutar, dejaba la tierra para mirarnos desde arriba si su legado y sueños se cumplirían.
Tantas cosas se han dicho de Fabiola, la mujer, la esposa, la madre, la hija, la parlamentaria que no me queda nada más para decir. Quizá, rescataría de ella, su predisposición al servicio, a la atención personalizada para escuchar las demandas de la población. Recuerdo de ella, su amabilidad cuando fuimos al congreso con el Obispo Emiliano Cisneros para que interceda en el congreso y podamos contar con dinero para proseguir con la construcción de la catedral. Recuerdo su alboroto para que nuestra misión se cumpla en Lima. Recuerdo a la mamá que compartíamos la fiesta de promoción de nuestros hijos que estudiaron en el jardín “Niño Jesús de Praga”. Recuerdo al médico que se esmeraba por atender a sus pacientes y explotar al máximo su especialidad. Aquella mujer que hace un año partió, sigue en el recuerdo de sus amigos, de su familia, de mi amigo “cabezón Martín Clendenes” su esposo, hoy Director Nacional de Salud Pública del Ministerio de Salud.


Para este 20 de setiembre han organizado una serie de actividades para conmemorar tal suceso trágico que hasta hoy salen lágrimas de muchas mejillas. Este domingo 20 de setiembre en Bagua su ciudad natal se desarrollará una programación preparada por su familia consistente en:
· 8.00 a.m recepción de autoridades e invitados
· 8.30 a.m misa de aniversario por su fallecimiento
· 9.30 a.m Izamiento del Pabellón Nacional (Plaza de Armas)
· 10.30 a.m Sesión solemne Municipalidad Provincial
· 12.00 m Romería y develación de Mausoleo
· 13.00 p.m Almuerzo de Confraternidad.
“Fabiola no ha muerto, vive y vivirá eternamente en el corazón de su pueblo”.


viernes, 11 de septiembre de 2009

FOTOS DE VIAJERO

¿Para qué me tomas la foto, hué?


Chancho engreido y dormilón

Tan baratas estan que hasta los vishos chupan chelas


Si no hay para ladrar...¡el ronque continua!



¡Pa coj...los caballos!




miércoles, 9 de septiembre de 2009

RELATOS DE ALMOHADA


Mi viejo, el fotógrafo de Chachapoyas



Plazuela de Burgos y su obelisco

Conversando con mi padre, me cuenta que cuando era chiquito, tenía un chancho de nombre “Pepe” y de donde llegaba y a la hora que llegaba, bastaba llamarlo por su nombre y de donde sea salía al encuentro de su joven dueño. Me cuenta que era blanquito y que cuando sabía que lo tenían que matar, tuvo que ausentarse de la casa por largas horas, ya que le daba pena saber que su amigo de la infancia tenía que morir para alimentar a toda la familia. Una familia de 11 hermanos y dos padres, uno picapedrero y otra ama de casa, que desde Santo Domingo salió a Tushpuna por amor de Don Manuel Cabañas Huamán, mi abuelo.
Así se subía al avión hace 50 años

En las horas que podemos conversar, como niño emocionado lo percibo cuando recuerda su niñez. Me dice en otro momento, que como era el mayor de los hermanos, siempre su papá le cuyaba mucho, al extremo que cuando llegaba del trabajo le daba a escondidas sus caramelos o confites: “Toma ubicho, pero no estés mostrando a tus hermanos”. Yo por fregar le mostraba al Teodoro y éste llorando se quejaba ante mi mamá Eloísa y tenía que esconderme debajo de la cama para que no me dieran mi golpe”, aun que mi papá nunca me llegó a pegar. Mucho me quería, me repite. Mi mamá era bien brava, morena, con sus trenzas nomás andaba. Ella vendía sus repollos, pedazos de sal que traían los arrieros de Yurumarca en el mercado de la ciudad.
Estudiantes en el Centro Escolar !31

Mucho hemos sufrido, peor todavía si era la época de la política. Me cuenta, que su papá, es decir, mi abuelo, era compadre de Don Lucas Rubio, quien llegó a ser Senador de la República. Era tan su pata que lo dejaba sacar todas las piedras que quería para venderlos. Una vez, me dice, vendió tantas piedras que teníamos arta plata y comíamos bien. Tu abuelo, ganó la buena pro para poner tres mil unidades de piedra para el hospital viejo, allá por Santa Isabel. Luego de una pausa mental, me dice “fíjate, tu abuelo también puso las piedras para hacer los canales de las calles en Chachapoyas”.
Ocho años he sido maestro de aula en el pueblo. Recuerdo que no había pizarras, ni tizas. A los alumnos se les enseñaba a propia voluntad y se tenía que tener mucha paciencia para que puedan aprender a leer. No seguí en el magisterio porque me comenzaron a perseguir políticamente. Tuve que viajar a Mendoza, donde me escondí para que los policías no me capturen, hasta que al final se hicieron mis amigos y solo me decían que no salga mucho a la calle para que otros no me detengan.
Mirando al cielo, recuerda que aprendió el truco de la fotografía de manos de Don Augusto Jiménez y que si seguiría con las fotos tendría 61 años de fotógrafo. Me dice que con su cámara viajó por todos los lugares, ni sabe ni lo contó a cuantas personas habrá tomado la foto, sea en cumpleaños, en la calle, en los pueblos, pero si se acuerda que el fotógrafo comía como músico. Bien papeao, bien bailao y bien tomao.
Plaza Mayor de Chachapoyas en el Congreso Eucarístico

Me dice que lo más complicado era sacar las fotos en los negativos de vidrio y hacer los retoques para que las personas salgan más buenmozos. Los enamorados llegaban para que los tome la foto en sepia. A veces había pedidos especiales, como sacar a la misma persona en una solo foto, pero era mucho trabajo en el laboratorio; pero como era bien pagado valía la pena el desvelo. Me dice que tomó fotos a todos los políticos que llegaban a la ciudad, especialmente a su jefe, Víctor Raúl Haya de la Torre, a Manuel Prado cuando inauguraron la carretera a Chachapoyas etc,etc...
El ya tiene sus ochenta y cinco años a cuestas que los cumplirá a fines de este mes. Tiene muchas historias para contar y muchas ganas, por parte mía para poderlo escuchar.


jueves, 3 de septiembre de 2009

SACHAPUYOS: EL CLUB DEL PUEBLO Y UNA HISTORIA PARA COMPARTIR






Por Segundo Gonzalo Serván.

Era un Julio del 1952, para fiestas patrias en Chachapoyas, no contábamos con carreteras, solo caminos reales. Nos unía a la costa el gran camino real integrado por: Leymebamba, Balzas, Celendín, La Encañada, Cajamarca, Chilete, Pacasmayo y luego por barco a vapor a Lima, es decir toda una odisea.

La fidelísima ciudad de Chachapoyas, con sus entusiastas autoridades, organizaban campeonatos de fútbol, donde participaban, Leymebamba, Chuquibamba, Luya, Mendoza y dos equipos de Chachapoyas, teniendo como escenario la Plazoleta de Belén.



Par tal efecto se cerraban las calles y cobraba su voluntad para cubrir gastos de organización, la asistencia era multitudinaria, los equipos llegaban con su respectivas barras (no las bravas de ahora que desmerecen el fútbol como deporte sano y de multitudes) y su banda típica. Era un festival deportivo que pocas veces se volvieron dar. Era un verdadera fiesta deportiva y de confraternidad con nuestros hermanos de diferentes partes de Amazonas.


En Chachapoyas, el equipo que representaba, a la ciudad capital era sin duda, el seleccionado del Colegio San Juan de la Libertad, y un combinado de amigos que esporádicamente se reunían de vista o por vacaciones para esas fechas; es decir no se podía concebir la organización de un Club deportivo, sin embargo esta idea pronto cayo en terreno fértil, a fin de crear una institución que represente por siempre a la ciudad capital del departamento de amazonas es que nace luego de una serie de reuniones, el Club Sachapuyos un 05 de septiembre de 1952.

Estas polémicas, simpáticas e históricas reuniones de los primeros socios o fundadores se realizaban los viernes por la noche en local de la sastrería del maestro ALFONSO FLORES, ubicado en la cuadra seis del Jirón Amazonas o Calle El Comercio, cuyo apelativo era “Cañón”, por la potencia de su derecha en el campo de juego.

Después de dos meses de asistencia obligatoria de los viernes en la noche, en la sastrería de “Cañón”, se gesto la organización, con estatutos, con el nombre que hoy lleva. Costo trabajo, reflexión, ansias, discusiones, desacuerdos, enfrentamientos verbales y debate de ideas, que muchas de las veces terminaba en verdaderas tertulias con agasajos incluidos.

Para nombrar a los más puntuales en asistir a estas sendas reuniones, eran: Dioscórides Gonzalo Servan Caro, Julio Villacrez Muñoz, Alfonso Reina, Carlos Salazar, José Victor Castro, Rafael Valdivia, Teodosio Salazar, Augusto Jiménez, Oscar Reina, Wenceslao Cabañas Alvarado, Manuel Laserna y otros amigos y profesionales que laboraban en Chachapoyas.


Existieron hasta cuatro posibles nombres, que era lo mas complicado para definir y motivo de las controversias semanales, finalmente, se opto por CLUB SOCIAL DEPORTIVO, CULTURAL “SACHAPUYOS”, gano la votación final, por las razones entre otras, las siguientes:

• Nombre de los pobladores del reino de los SACHAPUYOS.
• Nombre de nuestros ancestros, cuyo pruebas son admiradas por la humanidad, Kuélap, y sus mas de centenar de restos arqueológicos a lo largo y ancho del departamento de amazonas.
Nombre de una cultura autónoma, independiente y que jamás fue sometida ni acepto el sometimiento de otra cultura similar de sus época.
• Nombre de hombres y mujeres laboriosos, grandes constructores, dominadores de las técnicas de construcción y de arquitectura en piedra cuyo legado es hasta hora permanece incólume pese al saqueo de los ambiciosos
• Por eso es que lleva el nombre de Sachapuyos, que significa guerrero del monte y la nube
La decisión del color de la camiseta, blanca con una franja cruzada de color rojo, es el legado de Dioscórides Gonzalo Servan Caro, por influencias de la selección Peruana, de los tiempos del gran Lolo Fernández, por primacía del River Play de la Argentina, y por el Club Municipal de Lima a cuyo entrenamientos logro realizar Don Gonzalo Servan por los años 50 cuando se daba la verdadera academia de buen fútbol. Casquilla blanca con banda roja, truza azul con vivos rojos y medias blancas, quedo por siempre en el corazón de un buen chachapoyano, además de las pasiones que despliega en las tribunas al ver al equipo más ganador del futbol chachapoyano.