jueves, 3 de septiembre de 2009

SACHAPUYOS: EL CLUB DEL PUEBLO Y UNA HISTORIA PARA COMPARTIR






Por Segundo Gonzalo Serván.

Era un Julio del 1952, para fiestas patrias en Chachapoyas, no contábamos con carreteras, solo caminos reales. Nos unía a la costa el gran camino real integrado por: Leymebamba, Balzas, Celendín, La Encañada, Cajamarca, Chilete, Pacasmayo y luego por barco a vapor a Lima, es decir toda una odisea.

La fidelísima ciudad de Chachapoyas, con sus entusiastas autoridades, organizaban campeonatos de fútbol, donde participaban, Leymebamba, Chuquibamba, Luya, Mendoza y dos equipos de Chachapoyas, teniendo como escenario la Plazoleta de Belén.



Par tal efecto se cerraban las calles y cobraba su voluntad para cubrir gastos de organización, la asistencia era multitudinaria, los equipos llegaban con su respectivas barras (no las bravas de ahora que desmerecen el fútbol como deporte sano y de multitudes) y su banda típica. Era un festival deportivo que pocas veces se volvieron dar. Era un verdadera fiesta deportiva y de confraternidad con nuestros hermanos de diferentes partes de Amazonas.


En Chachapoyas, el equipo que representaba, a la ciudad capital era sin duda, el seleccionado del Colegio San Juan de la Libertad, y un combinado de amigos que esporádicamente se reunían de vista o por vacaciones para esas fechas; es decir no se podía concebir la organización de un Club deportivo, sin embargo esta idea pronto cayo en terreno fértil, a fin de crear una institución que represente por siempre a la ciudad capital del departamento de amazonas es que nace luego de una serie de reuniones, el Club Sachapuyos un 05 de septiembre de 1952.

Estas polémicas, simpáticas e históricas reuniones de los primeros socios o fundadores se realizaban los viernes por la noche en local de la sastrería del maestro ALFONSO FLORES, ubicado en la cuadra seis del Jirón Amazonas o Calle El Comercio, cuyo apelativo era “Cañón”, por la potencia de su derecha en el campo de juego.

Después de dos meses de asistencia obligatoria de los viernes en la noche, en la sastrería de “Cañón”, se gesto la organización, con estatutos, con el nombre que hoy lleva. Costo trabajo, reflexión, ansias, discusiones, desacuerdos, enfrentamientos verbales y debate de ideas, que muchas de las veces terminaba en verdaderas tertulias con agasajos incluidos.

Para nombrar a los más puntuales en asistir a estas sendas reuniones, eran: Dioscórides Gonzalo Servan Caro, Julio Villacrez Muñoz, Alfonso Reina, Carlos Salazar, José Victor Castro, Rafael Valdivia, Teodosio Salazar, Augusto Jiménez, Oscar Reina, Wenceslao Cabañas Alvarado, Manuel Laserna y otros amigos y profesionales que laboraban en Chachapoyas.


Existieron hasta cuatro posibles nombres, que era lo mas complicado para definir y motivo de las controversias semanales, finalmente, se opto por CLUB SOCIAL DEPORTIVO, CULTURAL “SACHAPUYOS”, gano la votación final, por las razones entre otras, las siguientes:

• Nombre de los pobladores del reino de los SACHAPUYOS.
• Nombre de nuestros ancestros, cuyo pruebas son admiradas por la humanidad, Kuélap, y sus mas de centenar de restos arqueológicos a lo largo y ancho del departamento de amazonas.
Nombre de una cultura autónoma, independiente y que jamás fue sometida ni acepto el sometimiento de otra cultura similar de sus época.
• Nombre de hombres y mujeres laboriosos, grandes constructores, dominadores de las técnicas de construcción y de arquitectura en piedra cuyo legado es hasta hora permanece incólume pese al saqueo de los ambiciosos
• Por eso es que lleva el nombre de Sachapuyos, que significa guerrero del monte y la nube
La decisión del color de la camiseta, blanca con una franja cruzada de color rojo, es el legado de Dioscórides Gonzalo Servan Caro, por influencias de la selección Peruana, de los tiempos del gran Lolo Fernández, por primacía del River Play de la Argentina, y por el Club Municipal de Lima a cuyo entrenamientos logro realizar Don Gonzalo Servan por los años 50 cuando se daba la verdadera academia de buen fútbol. Casquilla blanca con banda roja, truza azul con vivos rojos y medias blancas, quedo por siempre en el corazón de un buen chachapoyano, además de las pasiones que despliega en las tribunas al ver al equipo más ganador del futbol chachapoyano.

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