miércoles, 15 de agosto de 2018

Molinopampa: cambio de piel



Alguna vez afirmé que Molinopampa tiene todo para ser el mejor distrito de la provincia de Chachapoyas. Alguna vez dije, que sus hijos tienen que hacer su revolución. Alguna vez dije que esta “puerta al Alto Imaza” tiene que abrirse para mostrar al mundo que eso de “Suiza peruana” no es una frase; es una realidad, guardando las distancias por supuesto.

Es un distrito que con el paso de los años ha dado muestra de que a punta de coraje y creatividad se puede llegar lejos y vaya que en esta parte del país es una potencia lechera. Sus más de 20 mil litros de leche diaria así lo presentan. Tiene una población emergente que a consecuencia de su crecimiento educativo, vuelcan sus conocimientos en la mejora de sus recursos, tanto naturales como sociales, culturales y turísticos.


Si hace una década era imposible descansar en hoteles, hoy lo hace y con todo el confort que te da la modernidad, alimentarte con leche, queso, yogurt, natilla, carne de trucha, pescado, cerdo o res. Tienes un mercado sabatino donde se exhiben una variedad de productos que hacen competencia a la Yerbabuena y Pipus o Cashac en Quinjalca. Tiene una plaza monumental presidida por el busto de Mateaza Rimachi y una iglesia matriz que guarda en su interior uno de los retablos más impresionantes de toda la zona sur de Amazonas y si a esto sumamos nuevos proyectos, les aseguro que está cambiando de piel.
Puente de piedra sobre el río Ventilla


Circunstancialmente hemos viajado este fin de semana a Molinopampa y hemos podido apreciar que sus autoridades locales están poniendo la mirada en el rubro del turismo, puntualmente en la zona denominada “El Colpar” que a pie del centro del pueblo está a 15 minutos o cinco en carro. Se aprecia un llamativo puente colgante sobre el río "Ventilla" que pasa cerca al poblado, otros puentes fijos en arco de color naranja al fondo distraen nuestra mirada y son puntos de atracción. Delante de todo, se levanta un portón de forma rústica y dentro de ella se abren piscinas de piedra de todo tamaño que recoge las aguas “tibias” de la zona a causa de la cantidad considerable de azufre que emana el lugar; de allí su nombre de “Colpar”.


Hay una pequeña vertiente de agua tibia, un poco más caliente en las madrugadas que llena las piscinas en un radio de 800 metros cuadrados. Según el alcalde, se tiene previsto hacer una laguna artificial, un restaurante turístico, colocar botes para circular en la laguna y miradores naturales, así como campos deportivos y un parque infantil, todo ello construido con recursos propios. La autoridad local, me dice que hasta hoy llevan gastados sobre los 400 mil nuevos soles.


Impresiona a nuestros ojos el proyecto en camino, que estaría siendo inaugurado a fines del mes de setiembre de este año. Impresiona porque gracias a las ideas de personas creativas se viene haciendo realidad el proyecto, que además de distraer a los visitantes, será como un centro de rehabilitación en temas de las articulaciones, ya que las aguas azufradas o termales tienen ese propósito.

Un detalle particular, es que mientras paseamos por la zona, cientos de golondrinas pasan volando muy cerca a nuestro cuerpo. Y me dicen que eso es poco, ya que a partir de las 6.30, cuando ya cae el día, miles de aves vienen a dormir en la zona y de paso a recuperar energías comiendo la sal del lugar. De ser verdad, tengan la seguridad que este proyecto quedará pequeño una vez que se ponga al servicio de la población.


Termino, tal como inicié este artículo: “Solo los que luchan y creen, hacen realidad los sueños” Molinopampa está despertando y estoy convencido que en poco tiempo, la mirada del mundo se orientará  hacia esta zona.

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