viernes, 18 de septiembre de 2015

El país de los pa (hue) vones



Llego a casa de viaje, reviso los periódicos, leo las noticias y vaya, la noticia que genera miles de comentarios en las redes, es la condecoración en unas oficinas del congreso a un torero de segunda, de apellido Pavón por parte de la Derrama del Poder Judicial l. Sigo leyendo y aparece la lista de los más poderosos en el Perú y aparece Alan García liderando en ese ranking. Sigo leyendo y vaya, aunque una juez excluya a Nadine de las investigaciones, una comisión del congreso, aprueba demandar a la primera dama por lavado de activos. Sigo leyendo y nos dicen que solo en Lima morirían más de 20 mil personas si se diera un terremoto como lo que sucedió en Chile. Ya no lo leí, me dijeron. El vendito centralismo será el que administre el dinero para atender las necesidades del fenómeno del niño y cuando sucedan las desgracias, pagará el pato, nuestras autoridades regionales.

Con todo lo descrito, qué duda cabe que estamos viviendo en el país de los pa (hue) vones y somos tan pavos que todo lo que nos dicen lo creemos, lo comentamos y hasta lo aprobamos y como yo, comentamos. Somos tan ingenuos a consecuencia de la información y el tipo de ésta que nos brindan los medios para consumirlo. Un consumo que llegado su momento tenemos que vomitar porque nos causará indigestión crónica.
Escuche a José Ugaz decir que con todo lo que viene sucediendo en el país, los buenos tienen que salir a denunciar a los malos, tendremos que llegar a levantar la cabeza y denunciar el asalto a mano armada de miles de peruanos oportunistas que están desfalcando la riqueza y recursos de su propio país, y esos son los gobernantes locales, funcionarios, contratistas que atacan diariamente nuestro banco y gracias a que no contamos con candado seguro por parte del Ministerio de Economía y otro por complicidad asociada al silencio.
Hace poco entre la guerra de los medios, salieron un grupo de periodistas independientes a denunciar el monopolio de los medios en el Perú, ese monopolio llamado El Comercio, que ya es dueño del 75% del manejo de la información en el país y eso es GRAVE, porque pueden jugar con nuestra conciencia y más, con nuestra libertad. Prueba de ello, son los contenidos absurdos de los programas de tv que solo venden basura y minimizan la razón y juicio del lector o televidente. Por eso y mucho más, somos el país de los pavones.

Somos un país que está perdiendo súbitamente su identidad, su pertenencia, su afán por avanzar. Un país cada vez más carcomido por la ignorancia, las inequidades, la pobreza tanto económica como emocional. Vivimos en un país donde el culto a lo fatuo, lo fácil, los estereotipos son más importantes que el esfuerzo y la creatividad.
Somos un país de consumidores, manipulados por inescrupulosos comerciantes llamados los políticos y los medios que nos han convertido en pa(hue)vones, listos para ser horneados en cada navidad.
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