jueves, 5 de enero de 2012

UN MAL COMIENZO DEL 2012: LA MUERTE DE GENTE VALIOSA


Por esas fatalidades de la coincidencia, el pasado martes tres de enero, en horas de la misa en homenaje a mi padre que falleció hace dos años, me entero del deceso de dos personas a quienes los traté en vida con consideración y afecto: Carlos Torres Más, ex Director del INC Amazonas, antropólogo de profesión, amante extremo de su tierra, de los encuentros culturales, de los boletines informativos, de su empeño por poner en valor a Kuélap y el otro, el Reverendo Tomás Marín, mi profesor de inglés en el Colegio “San Juan”. Ambos en vida expresaron a mi familia el dolor que los embargaba por la pérdida física de Don Ubicho.


La vida es tan impredecible, que no huelgan suspicacias, ni comentarios sin sentido para hurgar sobre las causas de ambas muertes, y a causa de ellas vienen a la memoria de las anécdotas y comentarios de los amigos, como el escrito por Homero Oyarse Escuadra, que literalmente dice:
“Manuelito:
Entre lágrimas, después de hablar con la hijita de  Carlitos Torres, escribí estas líneas en su memoria .Hoy me contaste de otras perdidas como la del cura Marín al que le ayudé tantas veces a celebrar misa.  Que precisamente ayer se cumplieron dos años de la partida de tu viejito, ese hilo hermoso del tejido histórico de  Chachapoyas.
Carlitos, Tu papa, mi último hermanito, mi viejito Artemio, mi mamita María y tantos otros seres que amamos seguro se sentaran en nuestro viejo cementerio a hablar de nosotros, a guiarnos con el legado de bondad que hoy nos toca seguir cultivando y dando a nuestros retoños.
Nuestro querido Chushito se nos fue! Siempre recordaré su sonrisa sincera de niño bueno y su forma de defender lo que para él era justo. Aquí una anécdota que pinta un tanto la integridad como amigo de Carlos Torres Mas.
En los 80's fui a Chachapoyas con las ganas de hacer un concierto, la fecha para mala suerte coincidía con el aniversario del inicio de lo que Sendero luminoso llamó guerra popular. Yo con mi barba y pelo largo, mis canciones nada romanticonas y para colmo acompañado de un virtuoso guitarrista Ayacuchano, no le caí bien al prefecto que se opuso rotundamente a que me presente porque pensaba que mi concierto iba a ser un homenaje a los alzados en armas.
Carlitos Movió "cielo y tierra" y como director den INC dijo que él se hacía responsable por considerar injusta la actitud de la autoridad política .Hicimos el concierto y fue todo un éxito!.
 En mi ultima presentación en el coliseo donde recibí el cariño del pueblo chachapoyano frente a toda mi familia incluida mi mamita María, otra vez otro prefecto, 
Un obtuso y petulante paisano de Leymebamba, no quería darnos la licencia para cantar a pesar de saber que todo lo recaudado era en beneficio de una escuelita de Gollón. Ahí otra vez fue Carlos Torres el que intervino y solucionó este innecesario impase.  Así era nuestro chusho querido!
Descansa hermano del alma!, lo bueno es que en tus retoños, en tu forma tan genuina de ser amigo, en tu familia y en nuestros bellos recuerdos seguirás existiendo. Fuiste como muchos de nosotros Chato en mensura, pero un hijo Grande que nuestro Amazonas pierde.”
Padre Marín con el Obispo Antonio de Hornedo en una de las procesiones de la "Virgen Asunta"
Sobre el Padre Tomás Marín, muchos alumnos suyos guardarán muchas anécdotas, particularmente me acuerdo cuando con su sotana negra y su clásico sombrerito entraba al local del Centro Escolar 131 para dictar sus clases de inglés y un palomilla de esos, decía, ahí viene el verbo “tuví”, el curita decía, tu malcriao, mañana “tuvienes” con tu papá y lo votaba de la clase. Era un hombre formado en base a principios, quizá es el último legado que dejara el Monseñor Octavio Ortiz Arrieta. Era una figura de mucho respecto, atento con los amigos, cordial con las visitas a su casa. Yo lo tuve en mi domicilio, lo invité para que bendijera mi casa, tomamos un café con sus tamales. Me enseñó esa tarde que las comidas se bendicen antes de comerlas, me enseñó el valor de la decencia y el respeto. Me contó que como cura fue una figura especial en los lugares donde regó la palabra de Dios, me contó que fue alcalde de Santo Tomás y Soloco…un cura político y social.
Ambos amigos y personalidades ya se fueron. Además de las lágrimas, entiendo que solo el recuerdo marcará la “vida eterna” de cada uno de ellos. Particularmente, eso es mi deseo.
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