domingo, 22 de mayo de 2011

SANJUANISTAS AL CIEN POR CIENTO


Como es una tradición, se dieron inicio a las festividades en homenaje a nuestra alma mater como es el “Colegio San Juan de la Libertad”, que hoy será emblemático, Institución Educativa o lo que sea, pero para el auténtico sanjuanista, será siempre el colegio “San Juan” o “Sanjuancito”.

Entre esa tradición promovida por los exsanjuanistas y liderada por la promoción que celebra sus Bodas de Plata, se dio inicio a los encuentros deportivos interpromociones. Encuentros de fulbito que luego se transforma en “fullvaso”, porque es un buen motivo celebrar este reencuentro con amigos, compañeros de colegio, que podrán tener todos los títulos académicos o los grados militares, pero siempre en la mancha serán los patas de toda la vida.


Si bien es verdad no todos asisten a estos encuentros, los pocos que van se divierten, se chacotean, se abrazan, se emocionan por volverse a encontrar. Y creo que eso es la piedra angular de estas actividades: Dejar tu labor personal para darte un tiempo por tu colegio, por tu promo, por tus patas y por ti mismo.

En este año, la organización está a cargo de la Promoción “Manuel Escorza Torres” 1986. El encuentro fue y será hasta que se acabe en el complejo recreacional “Santa Lucía” de propiedad de la familia Zubiate conocidos como la familia “Racuchos”. Arturo es el coordinador general de la promoción, su padre Jorge Arturo, cuya chapa hoy es “polystel” porque se mantiene joven aun que pase los años. Y pasan tanto los años que es de la promoción “dinosauria” del 55.

Dos "Ratas" padre e hijo. Organizador del evento y "una vieja gloria sanjuanista"

Es todo un caso, ver a nuestros amigos que conforme pasan los años, mantienen ese espíritu propio de los sanjuanistas: Ver al “Mote” tapando en la promo 79, a “Chamaco Perla”, a Coco y “Chinche” Herrera, a Kike Torres, al “Diablo”, al “Shosha”, al “Jetas”, al “Mondongo”, al “Chatarra”, a la “Chiqui”, a la “Perra”, a “Shomoroco”, a “Shoma” a la “Chancha”, al “Huevo” patear la pelota y renguear más de la cuenta por el dolor que causa jugar después de tantas lunas. Vernos con mas canas, mas arrugas, mas y peor “guata”, menos pelo, pero con el mismo entusiasmo juvenil. Es como si no pasaran los años para todos. Como dice un pata de la promo: “Podrá pasar de todo en nuestras vidas, pero el sanjuancito nunca, promo”.

El "blooper" del campeonato


Yo soy de la promo 81 “Javier Heraud Perez, que como casi siempre ganamos el primer partido por “walkover”. Esta vez nos tuvo miedo los del 80. Mi patas ganan los partidos, pero nunca los campeonatos. El “roche” y el tema del día fue el show hecho por este aprendiz de cronista. Por compasión mis patas me eligen para meter el gol de honor. Mimi Peralta me pasa, regreso con un toque a lo Maradona a Pedro, me devuelve corro con mis ochenta kilos a cuestas. Me detengo a tres metros del arco, quiero hacer un lujo, hago un amague para meterla de taquito, los observadores se mataron de risa porque no entró al arco. Y es que créanlo o no, para el fútbol y la pelota, mejor sigo escribiendo.


La zona del reencuentro es agradable y se encuentra alejada de la ciudad. Lo han acondicionado para jugar partidos en forma simultánea. En una los más chibolos, en la otra, los que arrojan polillas por la cancha. Tiene zona de descanso donde puedes comer una variedad de platos típicos, un bar donde puedes deleitarte con unas chelas y observar la ciudad a los lejos.


Creo que a partir de hoy hasta que acabe el campeonato y las festividades (que culminarán con una fiesta de gala entre todas las promociones), vale la pena ir a observar los partidos, volver a vivir la época escolar, reírse de los patas que a la primera jugada ya cojean o su tiran una corrida ya no regresan y se quedan como aucheros ú otros que si saben tocar la pelota y son un espectáculo sabatino que hasta el 24 de junio en Chachapoyas se vestirá de verde y blanco, que son los colores de nuestro querido, viejo e irremplazable “Colegio San Juan”













sábado, 7 de mayo de 2011

MAMA ROSITA

Los pasos, la voz y las palabras de la mamá Rosita dejaremos de escuchar tal vez para siempre, jamás olvidaremos el inmenso cariño en cada una de sus expresiones; como explicarles el dolor que sentimos por su ausencia, esta pena tan honda en nuestros corazones, que deja el ser más amado por nosotros.

Desde que nació trajo alegrías y bondad al mundo, hija noble y  dulce ,hermana muy querida, madre y esposa ejemplar, cuidó mucho cada detalle, dedicó su vida entera al hogar a su esposo, a la familia, a la educación de sus hijos a quienes los amó entrañablemente y les inculcó valores, buenos modales, pulcritud en sus actos, y que en este mundo no hay ni malos ni buenos, sólo es bueno aquel que se distingue de los demás por sus virtudes por ser moderado,honesto, limpio, estudioso, educado; así en compañía del papá Eloy logró muchos objetivos, que sus hijos estudien, que sean buenos profesionales y sobre todo personas  útiles a la sociedad, nos enseñó que la  familia es lo más importante en la vida, que el estar unidos representa una enorme fortaleza ante cualquier momento difícil que se nos presente.

ha quedado grabado en nosotros su gran amor al trabajo, recordábamos el enorme esfuerzo dedicado a los quehaceres de la casa, al cuidado de nosotros, se daba tiempo para ir a Shipamarca nuestra chacra, a Lamud su tierra, para la lectura como su mejor pasatiempo, para coser nuestros uniformes del colegio, tejer las chompas y colchas, escuchar música, cantar, oír las noticias y comentarnos, como olvidar la seguridad que sentíamos al lado de ella, y ya mayores en la universidad sus apreciadas cartas y encomiendas que nunca nos falto, su devoción y  oraciones al cristito de Ascensión para que nos cuide y proteja.

Mamá Rosita dejas un inmenso dolor, un profundo pesar en nuestra alma, un  vacío que jamás se podrá llenar con nada, doy gracias a Dios por  ser tu hijo, por todo lo que me enseñaste , por tus cuidados, gracias por darme fuerza y valor en el momento que mas lo necesite,  soy quien soy por ti y estoy seguro  que de donde estés seguirás pendiente de nosotros, guiándonos, llamándonos con mucho cariño, como lo hacías; mi Pepito, mi Silvita, mi Jorgecito, mi Aurorita, mi Gilbercito, mi Jesucita, mi Marinita, mi Abnercito, mi Marinita, mi Nelita, mi Silvita Avisac.

La otra tarde del domingo  en Chacha me sentí muy solo, te llame insistentemente en vano, nadie respondió, te busque en tu cuarto y hasta en el último rincón para verte, la casa esta totalmente vacía. Mama Rosita se que me escuchas, pídele a Dios que me permita volver a verte aunque  sea en mis sueños por un momento.

Ahora estas con las estrellas cerca de Dios, nosotros nos quedamos llorando para siempre, te tendremos presente en cada instante de nuestras vidas, el único consuelo que nos queda es que volveremos a unirnos a ti en un tiempo no muy prolongado, así como tu estas  junto al papá Eloy por sobre todo, el cielo, la tierra, el tiempo, el espacio, el infinito, por una eternidad.

Tu hijo querido

Gilbert.

lunes, 2 de mayo de 2011

NOS ESTAMOS QUEDANDO SOLOS

Chao papi, chao mami. Ella dice que va a la casa de su amigo para hacer la tarea y que regresa a eso de las cinco. Él, camisa fuera del pantalón, chompa al hombro, me dice que ya regresa, que tiene que hacer la tarea con sus patas, que luego va al cine y de allí a comer pizza con sus amigos: Ella tiene quince años, él doce. Yo, cerca al medio siglo, y siento igual que mi esposa, la soledad y el silencio en casa, cuando hay una tele apagada, un nintendo silenciado, ni pasos que suben o bajan por las escaleras. Solo un guau, guau de la mascota hace superar el trago amargo de la vida que se va y muestra su incontrolable cambio de mando y de generación.
            De los tres hijos, cada uno tiene su toque especial. La mayor, una ciudadana que madura con la distancia. La segunda, con un autoestima insuperable y a prueba de balas y que vive su mundo marcado por sus metas y objetivos personales. El tercero, un púber que va camino a ser hombre. Como todo padre los quiero un montón, más en silencio que en la acción. Como padre, quiero darlos todo lo que puedo, Como padre quiero ser algo más que eso: un medio que los permita acoplarse a un mundo y sociedad lleno de complejidades y espejismo mágico.
            Y entonces me acordé de aquella mítica poesía creada por el poeta libanés Khalil Gibran, que entre otras frases dice:
Tus hijos no son tus hijos,
son hijos e hijas de la vida,
deseosa de sí misma.

Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos,
pues ellos tienen sus propios pensamientos.


Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas,
porque ellos
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar,
ni siquiera en sueños.

Tú eres el arco del cual tus hijos,
como flechas vivas,
son lanzados.

Deja que la inclinación,
en tu mano de arquero,
sea para la felicidad.
Y es tan cierta esta poesía, que cuando uno quiere hablarlos después de tiempo, uno se da cuenta que ya no tienen tiempo. Nos damos cuenta que cada niño poco a poco como los pájaros abandonan su nido para ganar su libertad. Esa libertad pagada a alto costo, donde cada uno tiene que surfear con aplomo las tentaciones de una sociedad cada vez menos tolerante, indiferente, displicente y marcada por el afán de sobrevivir egoístamente.
Y esa misma soledad, me viene a la memoria viejas canciones, como el de la “Casa Nueva” que en la parte final dice:
Mira, todos se han ido,
hemos quedado solos,
estoy casi borracho, parece,
lo entiendes? solos, solos,
sin hijos, lo ves?
se van, se van, felices,
tú te pones más vieja,
yo más viejo y más triste.
En fin, bailemos,
sólo Dios entiende lo que pasa,
después de todo, o nada,
tenemos nueva casa.
Déjame bailar, contigo, la alegría linda del último vals,
amor, amor, amor,
déjame saber, es cierto, que nada nos quita la felicidad,
amor, amor, amor.

 Y eso es verdad, una muestra vivencial de que la vida se regenera o se reencarna es por medio de los hijos y de los apellidos; pero es sólo eso. La vida es un libro abierto, que solo se cierra con la muerte o con el olvido.
Al regresar todos a casa, trato de comprenderlos en su libre espacio y tiempo y miro con celo su lozana juventud y adolescencia. Ellos viven su mundo, yo en silencio mi martirio, porque poco a poco la casa en definitiva se irá quedando sola, y en la distancia solo los añejos álbumes de fotos harán recordar mentalmente las risas, los juegos y derramar a escondidas más de una lágrima.