lunes, 7 de febrero de 2011

SI NO DEFENDEMOS EL PATRIMONIO LOCAL: ¡NO SEREMOS NADA!


 Niño Jesús, propiedad de Gilberto Tenorio Ruíz, hoy con paradero desconocido
Luego de una semana de ausencia, abro mis correos y encuentro un shunto de email, muchos de ellos sin nada de importancia. Uno de ellos me llamó la atención sobre la desaparición de una reliquia: El Niño Jesús de Chachapoyas, remitido en cadena por varios paisanos que se encuentran en otras partes del país, especialmente Lima.
            Naturalmente la desaparición de esta imagen emblemática, patrimonio personal de Don Gilberto Tenorio Ruíz, tiene que ser motivo de investigación sobre su paradero, aun que por buenas fuentes sabemos que se encuentra en custodia de un sobrino sacerdote del extinto maestro; sin embargo llama la atención que eso sea motivo de masivos correos y no otro atentado más calamitoso que se viene haciendo contra Chachapoyas: La reconstrucción de viviendas dentro de la zona monumental de la ciudad, hecho que linda con el crimen urbano de las ciudades en cualquier parte del mundo.

            Dos casos significativos son lo que se viene dando con el local del preseminario que a costo de la modernidad destruyeron lo poco que quedaba de la Iglesia de “San Francisco”. Allí también fue destruido lo  que en su momento era la habitación del santo obispo Octavio Ortiz Arrieta, otra es el bajado del techo de la parte antigua del Hotel Kuélap y la casa de la familia Malaver a cien metros de la plaza de armas. Puede que tenga autorización, pero nada será igual. Destruyendo la esencia de la historia, destruimos la identidad local de los pueblos.
 En este terreno se erigía una capilla. Era un legado de la Iglesia de San Francisco
 Parte antigua del Hotel Kuélap
Lamentablemente, en lugares donde la conciencia pública de preservar lo nuestro no tiene valor mental y educativo, poco o nada se puede hacer. Y eso no parte de la ignorancia colectiva que también mancha a las autoridades, pasa por que priman los intereses personales, de grupo, el bienestar, el confort antes que la sociedad, el desarrollo, el futuro. Pasa porque lamentablemente, pocos sabemos la real dimensión que significa vivir día a día en Chachapoyas, la sexta ciudad más antigua del Perú. Y seguirá pasando si es que el sector educación, no implementa el diseño curricular regional, el municipio no implementa el Proyecto Educativo Local y si es que al Patronato no se le da el valor que éste significa para velar y preservar nuestro patrimonio.
Y dentro de esa mejora de nuestro patrimonio, se tiene que comenzar hacerlo realidad mediante acciones concretas y directas que no requiere mucho esfuerzo. ¿Acaso no da pena caminar por Amazonas y encontrarse con ese lunar horrible que es la fachada de cemento en lo que fuera la Iglesia La Merced? Un solución práctica es hacer un mural histórico de la ciudad y atraeremos a los turistas.
 Jirón Amazonas empedrado y la pared blanca que rompe la belleza de la zona, que bien podría ser un mural histórico

Muy apropiado para construir un mural regionalista donde se valore nuestra historia
             A lo largo de la historia, muchas cosas hemos perdido. La lista es muy larga pero que está graficado en fotos que testimonian estos acontecimientos, creo que a juicio de la razón, nuestras autoridades tienen que tomar una determinación histórica. Preservamos, conservamos lo poco que tenemos, o dejamos que las cosas fluyan y dejemos de ser lo que somos y por ende perder valor ante la historia.

            A Chachapoyas no lo va a salvar únicamente las pistas, los puentes, las carreteras, lo salvará su patrimonio y el mejoramiento de ésta. Lo salvará la calidad de sus pobladores. Lo salvará la visión que se tenga mediante un plan sostenido que defienda lo nuestro y esa defensa tiene que estar sobre los intereses económicos y políticos. Pongamos algo de nuestra parte, seamos agradecimos a la vida, a la historia y de vivir en Chachapoyas. Esa gratitud démosle a la ciudad, dándole valor a lo que tiene, cuidando sus calles, sus plazas, su legado y eso nos hará diferentes cada día y haremos diferente a la ciudad frente a las demás.
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