jueves, 22 de julio de 2010

CUIDAR LA VIDA, ES SINONIMO DE PROTECCION

El cambio climático, el calentamiento global, los friajes extremos en la zona sur del Perú, el frio aterrador en nuestra selva, el sol que cashpa en la sierra, tiene como causa la irresponsabilidad humana. Esa irresponsabilidad que se traslada por millones de años. Millones de años que también fueron testigos de cataclismos, desastres, inundaciones y hasta la desaparición de millones de personas y hasta de animales. Si se cree que no es así, repasemos La Biblia y nos encontramos con el diluvio, con Sodoma y Gomorra, o la desaparición de los dinosaurios y de pueblos milenarios como Babilonia, etc.
            La tierra en su rotación cíclica, genera cambios sustanciales y estos genera nuevas acciones y reacciones humanas, de allí que conforme su evolución, el hombre generó creaciones trascendentales como la industria que a la larga trajo como consecuencia el cambio climático de la tierra y el crecimiento poco planificado de los hombres han conllevado a ocupar espacios territoriales que antes eran bosques, montañas o zonas de cultivo y agropecuario.
            Hoy todos estamos abocados a proyectos y programas de reforestación, de manejo sostenido de nuestras cuencas para conservar el agua, hablamos del impacto ambiental y poco muy poco hablamos de preservar nuestra especie. Y la preservación de nuestra especie tiene rostro de niño de presente y de futuro.
            El ensanchamiento de la capa de ozono viene incrementando en los últimos años la incidencia del cáncer a la piel, eso implica que cada rayo de sol que caliente nuestros cuerpos, adicionalmente también enciende la predisposición para contraer el cáncer y si no se toma acciones correctivas y hasta normativas, estoy seguro como todos que los que más sufrirán las consecuencias son nuestros hijos. Hijos que por su corta edad viven con plena libertad sin preocuparse de las consecuencias futuras, del cual como padres tenemos que asumirlas.
            En este contexto, creo que es oportuno como lo que se viene ejecutando en otras partes del mundo y el Perú, las autoridades educativas deben emitir normas administrativas para proteger a los estudiantes que durante el día se trasladan de la casa al colegio, inclusive orientar las participaciones públicas y masivas con acciones de control.
            En Arequipa y Cajamarca mediante Ordenanza se dispuso que todos los estudiantes que se trasladan a los colegios deban portar una gorra como protección ante los rayos del sol. En fiestas patrias donde los desfiles son interminables, se debe restringir la participación de batallones extensos y evitar que niños de inicial y primaria participen de estos eventos. Cuando del cuidado de la vida se trata, pueda haber mucho fervor cívico; pero queda de lado cuanto de por medio está la calidad de existencia y sobrevivencia de las personas.
            Ya se acerca las fiestas patrias y pienso que deberíamos intentar hacer eso en nuestra región, ya que en tiempos extraños como lo que estamos viviendo nada nos garantiza que este sol que quema hasta las entrañas, esté quemando nuestras vidas por dentro

lunes, 19 de julio de 2010

GALEANO Y LAS VENAS ABIERTAS DEL PERU

Hoy por la mañana al escuchar a Eduardo Galeano hablar sobre las proezas peruanas y que son mezquinas por nuestros historiadores, comprendí que de su famoso libro, muy bien podríamos graficarlo al interior de nuestro país, ya que si seguimos escondiendo acciones extraordinarias de nuestros compatriotas, estamos alimentando a que cada día las nuevas generaciones tengan poco aliento por una nación creada y formada en base a las desgracias.
Una frase de Galeano me caló en el alma: “ No entiendo como los peruanos no incluyen en su currículo escolar la participación del equipo de fútbol en las Olimpiadas de Berlín, donde humillaron hasta el mismo Adolfo Hitler”. La historia sobre esta humillación, efectivamente poco se conoce. En esa ocasión la delantera peruana estaba conformada por tres negritos de Alianza Lima que los tildaron como el “Rodillo Negro”, en sus dos encuentros bailaron a los europeos. Es decir la raza inferior superaba con quimba, juego bonito y marinera a los de la raza aria y superior. En ambos partidos, sobre todo ante Austria estuvo de espectador Adolfo Hitler, el temido, el adorado y miserable dictador nazi. Por esa humillación anularon el partido y propusieron un nuevo juego. Orgullosamente los futbolistas no aceptaron y regresaron a nuestro país. De esa página deportiva nos habla Galeano para abrir nuestras venas internas y darnos cuenta que de cosas como éstas surgen los nuevos paradigmas para una nueva república.
Y una nueva república se basa en recrear una nueva historia. Historia que alimente victorias, acciones heroicas, proezas humanas y no seguir repitiendo hechos dolorosos y que inyectan fatalidad en la sociedad peruana, como la Guerra con Chile o del Pacífico, la invasión y saqueo de Lima o contar historias de héroes fracasados que solo delatan nuestra pobreza emocional como nación.
En el caso de Amazonas, llegado su momento tendremos que incorporar en la agenda educativa hechos sobrehumanos como: Construcción de la carretera Balsas – Chachapoyas que fue la tumba de 18 obreros y que se terminó en siete años, la batalla de Higos Urco no como actividad, sino como unidad pedagógica, el legado de los Chachapoya con el idioma, su artesanía, textilería y cirugía de trepanación, los jibaros como nación que viven en nuestra amazonia mucho más antes que los colonizadores de España, a los formadores de la Sociedad de Amantes de Amazonas que descubrieron nuevas rutas de penetración a la selva encabezados por Pedro Ruiz Gallo el verdadero héroe nacional, a nuestros escritores, historiadores e ideólogos en su real dimensión para que esas venas abiertas de pobreza informativa, se cierren en base a identidad, amor y profundo realismo regional y nacional.
“Hay que pensar globalmente, para actual localmente”, reza una frase en la planificación estratégica. Ese pensamiento global debe partirse desde los principios de la gobernabilidad orientados desde lineamientos de política a fin de que localmente surjan nuevas tendencias, nuevas propuestas, nuevos sentimientos, nuevos varones y mujeres que orienten el camino futuro de Amazonas.
Hoy como Eduardo Galeano, tenemos que rescatar desde el olvido hechos trascendentales que nos permitan acumular una pisca más de orgullo por lo nuestro, por lo que somos y por lo que aspiramos ser mañana o en adelante.

viernes, 2 de julio de 2010

MI PEQUEÑA DEBILIDAD

Domingo por la noche llego a casa, mi esposa e hijos me miraron con picardía y algo de complicidad. Todos con señas de los ojos me hicieron voltear la cara a una caja, debajo de ella y bien tapada con una viaja chompa, un perrito negro con manchas blancas como cruz en el pecho, dormía protegida del frío.

No sabemos qué paso; pero sí era un deseo marcado en mis hijos de tener una mascota. Una mascota que tendría problemas porque nuestra casa es chica. No sé a ciencia cierta pero sucedió y ya está con nosotros. Esa misma noche llamamos al veterinario, nos preguntó por su raza, le dijimos que era un shih tzu. Son pequeños y muy juguetones y tienes que darle de comer cinco veces al día, preferentemente leche y babycan. A los tres meses tienes que vacunarlo, desparasitarlo y bañarlo. Ah, y sube todas las cosas del piso por que muerde todo lo que encuentra, me dijo.

Han pasado dos semanas que está en casa y ya perdió el temor a sus dueños, tiene dos cajas para que duerma: La primera es abierta y sirve para que descanse en el día y la más grande y cerrada para las noches. Tiene sus cinco pelotas de colores para que muerda y se distraiga en la azotea, tres depósitos para sus comidas, un depósito con arena para sus necesidades (que no lo usa) y cuatro personas que lo cuyan como si fuera una hija o hermana pequeña de la casa.



Nuestros horarios cambiaron radicalmente en casa. El desayuno ya ocupa todas las hornillas de la cocina: Agua hervida para ablandar la comida de Mochita (así se llama, porque tres de sus patitas tienen manchas blancas y sola una de ellas es totalmente negra) y para preparar la leche. Ella es como un reloj, a las seis en punto con sus gemidos nos anuncia que despertó y quiere salir de la caja. Como un preso que sale de la cárcel corre por todo sitio, busca su lugar preferido para orinar, salta, levanta sus patitas, te rodea por los pies, mueve su rabito con locura, la leche como llega desaparece. Cada día que crece es más juguetona, súper traviesa, ya tiene dos caídas por las gradas y muchos quejidos por meter el hocico donde no debe.

Cada día es una emoción verla correr. Su desesperación por estar con nosotros, su coqueteo al caminar, su gula por la comida y sus movimientos de gratitud que nos hace por ser sus dueños. Su pelo negro cada vez es más ensortijado, sus mechas blancas son como la nieve y muy brillante. Sus ojos azules por la edad, te miran con dulzura. Como dice mi hija: ¡Es una coshhhhhiiiitaaaaa!

Tanto es el delirio en casa, que los fines de semana todos subimos a la azotea a contemplarla por horas y ella sintiéndose el centro del mundo camina con garbo, mueve la cadera, saca su lengua, bosteza, salta e intenta ladrar.

Es una experiencia singular. Es un relajo contemplar a un animalito que con sus gestos se gana tu cariño. Un cariño que se viene convirtiendo en una debilidad familiar