jueves, 17 de agosto de 2017

Reformar la educación es una tarea ¡URGENTE!

¿Puedes rifar tu salud, solo porque algo te duele o visitas a un médico? ¿Puedes volar sin alas? ¿Puedes vivir sin oxigeno?... ¿de ninguna manera verdad?

Bueno, tal parece que en nuestro país, nos estamos acostumbrando a ello, a vivir la vida de una manera descontrolada; es decir, la vida loca y que aloca a todos por donde vayamos. Un país, que cada cierto tiempo experimenta con sus habitantes como si éstos fueran conejillos de indias o ratas de laboratorio. Y ese “cada cierto tiempo” quizá sea mezquino entendiéndose que desde que se fundó la república, vivimos sin rumbo definido.

El sistema educativo peruano es bastante distante de nuestra realidad nacional. Una realidad que difiere mucho de los mapas al cual estamos acostumbrados y tal parece que así se maneja la planificación en el país. Una realidad cruda, donde cada territorio al interior de la nación tiene ventajas, desventajas, debilidades y brechas increíbles que no se han podido superar.
¿Qué problemas coexisten con nosotros?
Ø  Más del 60% de la población peruana es semi analfabeta.
Ø  Educamos para el servilismo, no para ser emprendedores ni empresarios.
Ø  Descartamos la creatividad, avalando resultados memoristas.
Ø  Educamos para la sumisión y dependencia, no para ser libres, críticos y racionales.
Ø  Educación sin resultados. Educación efectivista.


No se trata de elevar los estándares de calidad en base a pruebas de evaluación, se trata de hacer de nuestro país multiraza y multilingüe un país dentro de su heterogeneidad, diseños pedagógicos que alcance a todos por igual, sin ser igual. Hay que pensar en una educación productiva y tecnológica que siembre la semilla del emprendimiento, de la creatividad para transformar nuestros recursos primarios, haciendo de ellos la transformación acorde con las exigencias de un mundo global. No eduquemos para que nuestros hijos sean “profesionales” que al final guardan un título en la almohada y hacen otras cosas para el cual no fueron preparados. No eduquemos a nuestros hijos para la academia, para que respondan consignas y normas; tenemos que romper esas reglas para que nuestros hijos ganen independencia plena mediante el conocimiento y la investigación, ya que la educación actual, solo hacen empleable a la gente y no generan empleo (es decir, no forma EMPRESARIOS).


Tenemos que generar una educación desde las regiones, porque ellas viven una realidad diferente a la limeña. No más planes piramidales que se construyen desde arriba y los de abajo aplauden o asisten para el café o el sándwich. Hay que entender que la educación, además de ser una tarea de todos, todos debemos ser escuchados para que digamos que urge una REVOLUCION EDUCATIVA y que desde sus entrañas o su bandera, nazca un país con pertenencia, identidad, pasión, emprendedor, visionario y sobre todo con gente HONESTA, PROBA y que AME A SU PATRIA antes que la riqueza fácil del cual somos testigos todos diariamente.
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