jueves, 6 de julio de 2017

¿La patria es de #Rojo y #Blanco?



Esta pregunta lo tenía en mi mente desde hace días y no encontraba una respuesta apropiada para absolverla, hoy por la mañana, me encontré con María, una anciana que con su quipe sube todos los días al mercado desde El Molino y yo bajando a mi oficina. Ya somos caseritos y nos cruzamos siempre en el mismo lugar. ¡Buenos días, María! ¿otra vez bájaste a su trabajo, jovencito?, me dice (aun que de joven ya no tengo nada). En breves palabras me cuenta su rabia, su preocupación y me concluyó la conversación con una frase que duele: "Solo espero morirme, ya me canse de la cuesta y de la pobreza en que vivo". No tiene SIS, no tiene DNI, no tiene un quishque que lo ladre, no tiene a nadie, excepto a mí que nos saludamos temprano por la mañana.
Y esa frase recordé de mi maestro Julio Cotler, cuando en su libro "Clases, estado y nación en el Perú" nos habla de que nuestro país es una fábula, una quimera y adiciona; sin ejemplos ni paradigmas a seguir e imitar.
Entendiendo el mensaje de María, sin duda alguna todavía y en pleno siglo XXI, el estado peruano, no sabe todavía llegar a sus hijos. Sigue siendo un padre indiferente, exclusivista (más para el inteligente, el rico, poco para el pobre, peor si es provinciano y muy lejano), aunque hay que reconocer que se hacen esfuerzos para lograrlo. Y luego recuerdo a Alfredo Barnechea en su grandísimo libro "La República Embrujada" donde dice, entre otras cosas, que somos un país formado por y para vivir sin lógica como nación y que tiene que haber bastante magia negra para alejar ese halo de indiferencia, corrupción, inequidades y frustraciones permanentes que vive la patria.

Y surge lo del título de este artículo, ¿nuestra patria es blanco y rojo?. Tal parece que sí, pero solo en julio, donde celebramos la independencia ¿De qué?. En este mes, mes de mi cumpleaños, cantamos, lloramos, juergueamos por ese amor disfrazado de hipocresía y nuestro gañote y a todo pulmón canta: "Contigo Perú" el "Himno Nacional", nos ponemos escarapelas, y decimos orgullosamente ¡Viva el Perú, carajo!
Y me vuelvo a preguntar y reafirmar que somos un país de estos colores solo en julio. Los once restantes, son coloridos, entre verde, amarillo pálido, pasando por el fucsia, rosado, azul y celeste claro. Si, esos colores que nos marcan el derrotero de nuestros días donde se refleja: la esperanza, la ilusión, las ganas y nuestras constantes frustraciones.
"La patria no se vende, la patria se defiende" escuché siempre desde niño". Ahora, creo que mi PATRIA, TU PATRIA no es de nadie, es un vientre de alquiler por aquellos, que buscan lucro, ventaja, ganancia a costa del patriotismo estigmatizado en la mente del peruano, que sigue creyendo que la patria es suya, cuando, es ANCHO Y AJENO, como decía el gran CIRO ALEGRIA.
María, ya somos dos. Espero seguir viéndote todas las mañanas.
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