miércoles, 22 de junio de 2011

CAMPEONES SANJUANISTAS


Pese al apagón de más de veinte minutos, mi equipo no salió de la cancha. Eran veinte minutos entre amigos de toda la vida para conversar de otras cosas, de nuestras familias, de la forma como tendríamos que jugar, como marcar y la forma en bloquear al rival. Fuimos los primeros equipos en jugar y en ganar nuestra serie: 3 a 2 fue el resultado logrado ante la promoción 1984. Una promoción que tenía cuatro años de diferencia con la nuestra (1981), pero lo ganamos con entusiasmo sanjuanista.

Ayer veintiuno de junio, culminó la parte deportiva de las festividades en homenaje al Colegio “San Juan de la Libertad” que cumple 182 años de creado, una promoción como Manuel Escorza Torres, que cumple sus Bodas de Plata y la mía que celebra sus Bodas de Perla, es decir, treinta años de haber salido de las aulas de nuestro emblemático colegio.
La final se realizó por series, los campeones en cada una de ellas fueron, además de la nuestra “Javier Heraud Pérez”, la promoción 1978 “Cayetano Heredia” y la promoción 1985 “Martín Adán”. Cada serie se hizo merecedora de un carnero o ciento cincuenta soles en efectivo, hecho que se hará entrega este viernes en la Fiesta de Gala “Reencuentro Sanjuanista”.

Volviendo a mi equipo, éste estuvo conformado por Alberto Huamán De-Fina (alias gallina), Oscar Pinedo (alias “Pinocho”), Pepe Zuta (alias “pepetruza”), Pedro Gómez (Alias “Perro”), Celso Sánchez (Alias “Chancho”), Jorge Castillo (alias “Shoma”), Hobart Yóplac (alias “Shomoroco”), Wilmer Peralta (alias “Mimi”), Frankclin Tello, en la barra brava: Fredy Saavedra (“Terry”), Santiago Zuta (“Shanty”) y este redactor, “Ranakan”. Haciendo honor a sus “chaplines”, hicieron de todo en la cancha, la sudaron, corrieron, pelearon (la pelota), fueron un equipo muy equilibrado, ordenado, disciplinado que se impuso a la técnica y a la mayor destreza deportiva de nuestros contrincantes. Fue un partido importante para nosotros, ya que desde que se crearan la “Boda de Plata” hace seis años, nunca hemos campeonado y la celebración fue a botellazos de mora.
Más allá del campeonato, que compartimos telefónicamente con amigos como Aron Hipólito, Walter Vilca y Tito Herrera (a quien dedicamos el partido por ser nuestro delegado diligente y sponsor del equipo y que no estuvo con nosotros por la salud de su mamacita), este evento se presta para el reencuentro entre los sanjuanistas y al mismo tiempo un serio dolor de cabeza para nuestras esposas e hijos, ya que el mes de Junio ningún padre sanjuanista llega sobrio a su casa, ya que cada partido que se juega, se pierda, se gane, empata o lo que sea, es motivo para elevar un vaso de esa rubia tentación y empinar el codo por la amistad, por los viejos tiempos, por la chiquillada del colegio, por los profes, por los vivos, por los muertos, por uno mismo.

Es linda vivir la fiesta sanjuanista; pero no todo es color de rosa. Sin ser aguafiestas, el pasado domingo, pese a que casi la mitad más uno de Chachapoyas son egresados del plantel, tal vez, un ciento de ellos desfilamos como ex alumnos; y eso evidencia falta de organización. Pese a que contamos con la Asociación de Ex Alumnos Sanjuanistas, no nos queremos organizar corporativamente y hacer más grande esta fiesta y demostrar con ello, que el San Juan no solo es nuestro pasado, es también nuestro presente y futuro. Ojalá a futuro podamos demostrar con hechos lo que pregonamos en las emociones. ¡Salud, Sanjuanistas del mundo!
Publicar un comentario