martes, 1 de marzo de 2011

Cambio de piel


Todo en la vida se renueva, cambia, se transforma y por una razón simple: Evolución, crecimiento o desarrollo. Esta lógica también tiene que darse en las ciudades, más todavía en Chachapoyas, cuyas características arquitectónicas además de ser conservadas, tienen que contar con un valor agregado que lo haga diferente al resto nacional. Un proyecto significativo es la obra culminada del Jirón Amazonas, que a simple vista tiene un potencial para darle un toque de creatividad, ingenio y convertirlo en un lugar además de transitado, motivo de regocijo y admiración.
            Con la intervención del Plan Copesco en el Jirón Amazonas, se mejoraron decenas de balcones de corte republicano, la pista, veredas y cunetas lo reconstruyeron con piedra laja, las paredes de las casas fueron repintadas y parte de los techos recuperados a su estilo original; pese a ello, todavía se nota grandes vacíos que se hacen necesario rellenar.

            Si cada vecino se organiza, no tendríamos porque ver basura en el piso o colocaríamos basureros públicos y educar a la población a defender la limpieza pública, menos ambulantes que vendan huevos de codorniz o CD y DVD de tres soles y súper pirateados. Si cada vecina hace su junta por cuadras, tal vez en unos cuantos meses veríamos en los balcones florecer rosas multicolores y orquídeas con su singular fragancia. Y nuestro Amazonas y nuestros balcones serían el atractivo de todos y con ello lograríamos que los negocios captaran más ingresos y las casas emblemáticas convertirse en pequeños museos. Y si por ejemplo, como dice un amigo, el municipio colocara parlantes incorporados en las cuatro cuadras remodeladas y emitir musical ambiental por unas cuantas horas, este pedazo de la ciudad, sería un deleite para todos por igual.
            Hace poco comenté que parte de nuestras reliquias escondidas tienen un motivo para ser expuestas. Decía por ejemplo que la pileta del Querubín, que ya no está en la Catedral, podría ser colocada en las intersecciones de los jirones Amazonas con La Merced y que la Escuela de Bellas Artes, construyera un mural histórico en donde fuera la Iglesia de La Merced. Esas acciones demostrarían en nuestras autoridades, el deseo de hacer las cosas para el bien común y dar evidencias de asumir compromisos para mejorar a la ciudad.

            Si quieres ser grande, tenemos que comenzar a pensar en grande, el futuro no es mañana, es hoy. Mientras proyectos grandes como del JICA se vienen impulsando, parecería que en nuestra ciudad nos estamos adormeciendo. Tenemos que pensar que el flujo turístico hacia Amazonas se incrementó considerablemente; pero sin beneficiar a la ciudad, ya que para muchos no hay nada para apreciar. Si eso es así, entonces están las ideas, las iniciativas deberían ser tomadas en cuenta. Solo falta un poquito de ganas para comenzar hacerlos realidad.
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