jueves, 29 de abril de 2010

¿ALGUIEN SE CHUPA EL DEDO?


No sé si la clase política sigue creyendo que el Perú, es un país de ignorantes, de mentes retrasadas, de sentimientos compasivos donde prima el laushito, un país bananero marcado por mas mafias y el tráfico de influencias, para creernos o chuparnos el dedo, que el intercambio de casas entre Vera Gutiérrez y Jorge Del Castillo se hizo porque ambos son buenas gentes. O que Omar Quezada es el más grande de los ingenuos para no saber que ratas de tercer grado, usen el poder de COFOPRI para enriquecerse a manos llenas, o, que Don Vieto y Rata León, hicieron el faenón sin cómplices de la cúpula nacional del partido de gobierno.

Coincido con el Presidente García, cuando dice que esto es asqueroso, repugnante y diabólico. Mientras que él trata de hacer historia, el rebaño sale disparado a buscar el poder y hacer del poder una especie de botín de guerra como si fuera la última oportunidad para amasar fortuna; pero sí creo también, que el presidente García, no solo debe aceptar sus renuncias a los cargos o que quede sin efecto sus inmunidades, creo que por la salud del partido aprista, fundado por Haya de la Torre, debería exigir sus expulsiones para recuperar la dignidad de los que hicieron del aprismo, una bastión de dignidad y principios al servicio del país.

La historia republicana del Perú, siempre estuvo marcada por la corrupción y el poder en manos de la clase rica, poderosa o dominante. “Cuanto más poder, mayor dinero. Cuanto más dinero, mayor corrupción”. Si no veamos algunos datos:
• La página once del contrato con la Brea y Pariñas
• La venta del guano, el salitre el tráfico de armas a Europa por ministros peruanos de la época
• El tráfico de esclavos y tierras por los criollos en la independencia del Perú.
• El saqueo de Lima por complicidad de ricos resentidos en manos de Chile.
• Los Mirage
• Compra de buques en el gobierno de Belaunde
• Compra de medios de comunicación en la época de Fujimori, la clemencia a Crousillat.
• Petroaudios. Banco de Materiales y lobbys en el gobierno actual, etc y etc.

Estas evidencias, hace que los peruanos de pie, no creamos en la sinceridad o discursos o propuestas de los políticos, ya que la política es un medio o forma hasta ahora para hacer dinero. Es una forma de imposición de los intereses de grupo antes que el impulso de las ideas y propuestas. La política como ciencia social, es la herramienta que debe permitir el cambio de conducta y roles de la sociedad; pero parece que se entiende a la política como la garrocha que falta para llegar a la meta de la riqueza, el lobby, el bienestar personal y la desgracia general.

Confieso que tengo vergüenza por el enriquecimiento de otros. Tengo vergüenza por la imagen que se vende al mundo. Tengo vergüenza por aquellos peruanos que votan con la esperanza de un mañana mejor y ven que ese mañana no es para ellos. Es para los que usan el poder para el poder y tienen padrinos que los permitirán silenciar con el tiempo y volver hasta que la memoria del pueblo los saque de la mente.

Mientras tanto, por lo menos hoy, no creo que alguien se chupe el dedo, se tape los ojos para no ver, se ponga algodón en los oídos para no escuchar o un cierre en la boca para callar antes tantos escándalos de corrupción que permite mandarlos al diablo
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