lunes, 11 de enero de 2010

YAU CHUSHITO ¡ESTAMOS EN AÑO ELECTORAL!


Cada cuatro y tres años, el pueblo peruano comienza a cambiar de actitud, ya que del pesimismo, la decepción, la rabia y frustración surge de nuevo la esperanza. Esperanza reflejada en conocer quiénes de las personas que se mencionan como rumor, serán al final de la larga jornada, que presumo, se iniciará con fuerza en abril, podrían convertirse en presidente regional o alcaldes provinciales y distritales.

Cada cuatro y tres años también, surgen nuevas voces y nuevas propuestas, Nuevos rostros, nuevas personas que buscan demostrar al electorado, sus poses, propuestas, iniciativas y quizá hasta dádivas para ganarse un voto. Un voto, que debe valer mucho: No solo la confianza, sino también, una razón para cambiar la historia de Amazonas.

¿Qué queremos escuchar los amazonenses en este proceso que se avecina? No creo que muchas cosas, pero sí, cosas que se tienen que atacar urgentemente. Veamos.
1. Cómo hacer para que en cuatro años futuros, disminuya la pobreza extrema en 20%.
2. Cómo, hacer de Amazonas, una región que garantice la inversión privada nacional y extranjera para competir dignamente con Cuzco en los próximos años.
3. Cómo generar empleo y trato digno al 66% de la población departamental – sobre todo mujeres – que no ganan ni siquiera el sueldo mínimo y son sujetas de violación familiar.
4. De qué manera y que políticas se tendrían que crear para evitar el flujo migracional de la zona rural a la urbana, donde se generan problemas sociales difíciles de superar.
5. Mediante que herramientas de la gestión pública se puede impulsar un producto regional o marca como destino para que Amazonas región, no siga confundiéndose con otros que forman parte de Brasil, Colombia, Venezuela y el río Amazonas.
6. ¿Cómo fomentar una verdadera integración regional entre el norte y sur y dejar de mirarnos como extraños dentro de nuestra región?

En el caso de las provincias es similar, los problemas de Amazonas son el problema de cada villorrio, de cada aldea, de cada comunidad, distrito o provincia, en unos más que en otros.

Por sobre todo ello, es fundamental que los que ganen las elecciones, no solo aparenten; sino que quieran, admiren, sueñen las 24 horas en cambiar el rostro socio-económico-político-cultural de Amazonas. Que muestren su corazón, que se laven las manos llenos de manchas por sus acciones y actitudes, que caminen al ritmo del pueblo, que prometan no por un voto, prometan y lo cumplan por un acto de generosidad de la población que sigue soñando con un mañana mejor, que sean dialogantes, pero no parlanchines, que sean demócratas permanentes y no les ciegue la autarquía ni la dedocracia, que cuentan con cuadros técnicamente calificados, que gobiernen con la razón antes que con el corazón, que defiendan nuestra identidad, que pregonen a voz en cuello, que Amazonas y sus provincias merece ser tratada con las mejores consideraciones nacionales y que nunca más se repita la exclusión, el baguazo, la marginación y las visitas como canto de sirena de gobernantes que nos miran como ciudadanos de tercera o de escasa importancia electoral.

Dios quiera que el año 2010 que se inicia, sea un año de fiesta electoral antes que de acusaciones, violencia y chantaje político. Dios quiera que el 2010, sea un año donde por primera vez los amazonenses nos quitemos la venda de los ojos y miremos nuestra cruda realidad y elijamos a las personas idóneas para que nos gobiernen con altura y con dignidad.
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