martes, 29 de diciembre de 2009

EL RETO DE LA UNAT AMAZONAS


Muchas historias se cuentan sobre la Universidad Nacional “Toribio Rodríguez de Mendoza”, mal marketeada como UNAT-A. Se habla de las movilizaciones, se comenta de los chicos del San Juan y su encuentro con Fujimori. Se habla sobre robos de computadoras y laptop, de desaparición de teodolitos, de vicerrectores díscolos y displicentes, de la mala calidad académica comparado en el marco nacional, de docentes pobres en conocimientos y aptitudes, de locos, desenfrenados, irreverentes, alumnos con poca pasión, etc., se dice de todo, hasta antes del 8 de diciembre, luego de esa fecha, la historia debe cambiar. Cambiar para bien, para ser grande a esta casa rectora de la educación de Amazonas, que tiene una carga muy grande, por el solo hecho de llevar el nombre de un revolucionario latinoamericano, padre de liberación y Bacón de América, como nuestro ilustre paisano Rodríguez de Mendoza Collantes.

El martes 08 de diciembre se realizó la ceremonia de juramentación del nuevo rector y demás autoridades que le acompañarán en esta complicada tarea; peor todavía para el Dr. Vicente Marino Castañeda Chávez, natural de Luya y que moralmente tiene que demostrar que pesará en su liderazgo unatino, la amplia experiencia docente y reorientará el rumbo de la UNAT-AMAZONAS hacia la devolución de la confianza del pueblo de Amazonas, para que sus hijos no emigren a otras partes, sino que se queden y apuesten por esta instancia universitaria y demostrarnos que los “foráneos” fueron menos que nosotros.

Si sumamos a la institucionalidad de la UNAT AMAZONAS, las nuevas carreras propuestas por el Concejo Directivo, se puede afirmar que se inicia una nueva etapa de la universidad. Etapa que debe ser motivo de una campaña agresiva por recuperar la imagen ante la población, que todavía no apuesta por ella. Una población que cree todavía en que sus hijos pueden formarse mejor lejos de casa, lejos de la familia y rodeado de soledad, melancolía y carencia de cariño para crecer como seres humanos.

Esto es el reto de la UNAT AMAZONAS que tiene que afrontar a corto plazo y con ello evitar que las vacantes sean mayores que los postulantes. Reto de proyectar socialmente los resultados ante la comunidad, que todavía no la siente como suyo; pese a que en su proceso de consolidación fue una lucha masiva de todos: ricos y pobres, niños y adultos. Una lucha social que poco a poco se fue diluyendo con los resultados académicos alcanzados hasta la fecha.

Es un reto también de la UNAT AMAZONAS, para que mediante sus propuestas descentralizadas, permita involucrar a miles de jóvenes que fugan de Amazonas y nunca más regresan. Afirmamos en su momento, que esta casa superior de estudios, tiene que ser la que forme y genere el principio de la pertenencia de nuestra juventud para que dentro y fuera de la universidad hagan efecto positivo con resultados alcanzados. Resultados que generen competitividad y calidad profesional de sus estudiantes.

Con la autonomía universitaria, las autoridades académicas tienen la facultad no de experimentar, sino, de apostar por una formación profesional parasimpática, moderna, global y altamente tecnificada, que deje la parte lírica por la parte práctica, que deje la aula para trasladar la investigación social y científica en el campo, que deje el gabinete y escritorio y pise tierra, que forme nuevos profesionales que no traten de imitar paradigmas, más bien, que rompan paradigmas y que al mismo tiempo, tenga la visión empresarial ante que la burocrática.

La UNAT AMAZONAS, tiene que ser un producto bandera de Amazonas ante el Perú. Y eso se hace con inversión mediática ante los medios regionales y nacionales. Se hace mediante un trabajo planificado que permita recuperar el tiempo perdido y ganar adherentes para que a corto plazo, eclipsemos a otras similares que han visto a la educación como negocio, antes que forjadora de ideales y prospectos nuevos que hagan mejor a nuestra región y la nación.
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