viernes, 18 de diciembre de 2009

CLASE POLITICA: ¿NECESARIA PARA EL PERU?


Claro, sin duda alguna, el Perú como todas las naciones del mundo necesitan de la presencia de la clase política para que ésta, genere, proponga y plantea iniciativas en nombre de todos para hacer efectivo el cambio que buscamos todos por igual. Sin embargo; esa “clase política nacional” viene siendo desmerecida por políticos de baja o poca clase en el escenario nacional.


Ayer con la clausura de la presente legislatura, se acabó también, un año de comedias, de circo parlamentario, que viene permitiendo que el pueblo, lo desapruebe con más del 90%. Todo el año, hemos sido testigos pasivos de actos de corrupción, inmoralidad, lobbies, insultos bañados todos ellos de mucha hipocresía.


Un congresista que mató a un perro, otra que le gusta que le laven los pies, otra que recibe emails de su padre para negociar propuestas e iniciativas, falsificadores de certificados de estudios, que trafican con su poder para destrozar el sistema, que roban agua o luz, involucrados con el terrorismo, otros que manejan intereses de universidades privadas, que dan dinero a artistas o que incrementan sus remuneraciones por labores extraordinarias a la patria o que hacen su show y que actúan por presión como el caso de Bagua y de Cañete. Es decir un congreso de otorongos que a la mayoría de peruanos, nos invitan a reflexionar si es que vale la pena seguir manteniendo a personas de pobre nivel o cambiarlos definitivamente.


Lamentablemente, la política acá y en cualquier parte del mundo, se mueve en base a intereses de grupo y al dinero. Todos sin excepción alguna de los que están en el actual congreso no tiene negocios, inversiones y empresas. Esa posición privilegiada, hacen que puedan ser elegidos gracias a las dádivas, los regalos, el arroz, el trago, la coca, el polo, la bincha y la propina, antes que las ideas y las propuestas. Ante eso es poco o nada lo que se puede hacer.


Sin embargo, el año que viene, es una gran oportunidad para todos, a fin de que se pueda por un momento analizar, evaluar y preguntarnos qué es lo que queremos los amazonenses para nuestra región y para cada una de nuestras provincias. Debe ser un año sabático para todos, a fin de cambiar nuestra actitud emocional por lo racional, ya que el futuro no depende de los políticos, depende de los electores.

Los altos índices de desnutrición crónica, la deserción escolar elevada, la pobreza que se incrementa poco a poco, debe y tiene que ser gran parte de la agenda política regional y local; para ello las organizaciones de la sociedad civil, tienen que fortalecer su autonomía y comenzar a proponer, mediante mesas de diálogo los ejes que tenemos que fortalecer la construcción del desarrollo integral de nuestros pueblos.


La clase política, pobre, paupérrima y servil a sus propios intereses existirá siempre que los electores lo permitan. Si queremos cambios, políticos probos y de calidad, tenemos que pensar en esa calidad, en ese cambio, en esta iniciativa y dejar de lado, los pajaritos en el aire, por la cruda realidad, que es más grande que una propuesta y promesa electoral
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